La tranquilidad con la que sonreía David Monreal Ávila, el pasado viernes 5 de septiembre, cuando su hermano Ricardo reafirmaba a través de sus redes sociales la presunta “unidad familiar” frente a las especulaciones de división interna, se la debe única y exclusivamente al coordinador de la bancada de Morena en San Lázaro.
Es el mejor escenario que hoy podría tener el “más inteligente de los Monreal”. Prácticamente navega con un gabinete lleno de perfiles cercanos a su hermano mayor, dispuestos a absorber todos los costos políticos y trasladarlos directamente al apellido de los de Puebla del Palmar.
Aquella estrategia de (relativa) “depuración” de la Secta del Bienestar, con el tiempo Ricardo ya habrá reconocido que a la única que ayudó fue a su excuñada, la senadora Verónica del Carmen Díaz Robles. No sólo le dio salida a una crisis que hoy ya no comparte estando lejos de Zacatecas (pero cerca de David tomando decisiones).
Por alguna extraña razón, de la que Ricardo no ha querido hablar, como coordinador de bancada, y/o presidente de la JUCOPO, no modificó la anterior reforma electoral que incluyó al nepotismo como un filtro para postularse a un cargo de elección popular. Él sabía de antemano el arbitrario e intransferible lapso legal que se plasmó en aquella normativa.
¿O acaso al mayor de los Monreal -que asegura en privado que “sobre su cadáver” Verónica Díaz participaría como candidata de Morena-, sus asesores y colegas diputados no le advirtieron que el artículo 82, fracción octava, limitaba la cláusula del “nepotismo” a un filtro que sólo tenía vigencia durante los últimos tres años?

Porque si bien hoy existe un falso debate público sobre qué aspectos de la Ley de Responsabilidades Públicas le aplican a Verónica Díaz en cuanto al grado de afinidad familiar, la reforma a la ley electoral que Ricardo aprobó y cabildeó le cierra la puerta a Saúl, al tiempo que le abre una enorme oportunidad a su presunta familiar incómoda gracias a esa pequeña excepción: “en los últimos tres años”.
¿Omisión? ¿Falta de pericia parlamentaria del otrora omnipotente líder de la JUCOPO en el Senado los últimos seis años? Hay algo que simplemente no cuadra en aquella aprobación de las reformas electorales: ¿por qué Ricardo no modificó o eliminó un plazo legal que no debió haber existido en esa propuesta legislativa?
¿Vamos a pretender como que los conflictos de interés pierden vigencia, por arte de magia, en un periodo de tres años? Si es así, ¿por qué no modifican de una vez toda la base jurídica de la Ley de Responsabilidades Administrativas? ¿Por qué parece que este debate público que ahora proponen los ricardistas llega muy tarde a Zacatecas?
¿Debería de preocuparle a David, por el momento, aquellas expresiones? En lo más mínimo. El de la nueva gobernanza hace como que “gobierna” con el gabinete que le impuso Ricardo, mientras mira el nivel de desgaste en el que se encuentran. El mismo que antes cargaba en su totalidad el equipo de Verónica Díaz.
¿Qué más puede hacer Ricardo por David, además de justificarlo con todos los actores políticos porque “no hace caso”? Tan no hace caso que su gabinete es más ricardista que davidista. Y a tal grado lo es, que hoy resulta inimaginable desplazar de su asiento a Rodrigo Reyes Mugüerza, con todo y que su permanencia es insostenible.

¿Regresarle la Secretaría General de Gobierno a la Secta del Bienestar para que caigan en su cancha las crisis que semanalmente brotan por la negligencia oficial? Eso es algo que hoy ya ni siquiera le conviene a la propia Verónica. ¿Por qué respira tan tranquilo David? Porque obedeciendo a Ricardo la única que se ha favorecido es su excuñada y delfín a la sucesión.
No es coincidencia que después de aquella reunión entre hermanos previo al mensaje de Claudia Sheinbaum Pardo en Plaza de Armas, una instrucción de la nueva gobernanza haya sido la de ayudarle a Carlos Puente Salas en términos publicitarios para facilitarles todos los espectaculares que hace unos días ocupaba David con motivo de su cuarto informe.
En los medios de comunicación de la nómina oficial al del Verde Ecologista también le permitieron colarse para vender una aspiración (de humo) que a los únicos que conviene es al cogobierno David-Verónica y la coalición Morena-PVEM en Zacatecas. Sí, en las narices de Ricardo y su presunta “unidad familiar”.
¿Por qué a David se le nota tan plácido pese a su (supuesto) “gobierno”? Porque aceptó jugar en el tablero que le puso Ricardo y ahora no hay reproche alguno que le pueda echar en cara el de San Lázaro. El desastre es de quien le impuso el gabinete y la responsabilidad es del apellido, ya no de la excuñada. La molestia de Saúl es tan sólo una consecuencia natural de todo esto.
Pero, ¿qué piensa hacer ahora el presidente de la JUCOPO en la Cámara de Diputados? A menos, claro, que permita que barco siga a la deriva para facilitarle la entrada a Verónica a la candidatura y luego presentarle condiciones de negociación a la gubernatura. A final del día son familia, y en tres años pocas cosas cambian.
#Casualidades: La presunta pacificación a la que la nueva gobernanza le ha inyectado raudales de dinero en publicidad, pues nomás no llegó al municipio de Pinos. Tal vez falten dos o tres detalles, y en cuestión de nada estará lista.
Al menos eso es lo que dieron a entender con su “gira de supervisión” al “nuevo” (aunque todavía no está terminado) destacamento regional de seguridad dentro de la comunidad de Saldaña, el pasado 8 de agosto.
David Monreal Ávila asistió al informe de actividades del presidente municipal Armando Contreras Mata, luego, el 10 de septiembre. Cuatro días después, la información que las y los habitantes de Pinos corrieron en redes sociales comenzó a ser denunciada para que fuera censurada.

Se trataba de las imágenes de media docena de cuerpos esparcidos sobre la carretera que conecta con ese municipio, a los que Rodrigo Reyes dio trato de “bolsas de basura”, hasta que la Fiscalía del Estado de Jalisco lo obligó a retractarse.
Otros cuatro días después de las absurdas declaraciones de un muy rebasado secretario General de Gobierno, la fiscalía de Cristian Camacho Osnaya también afirmó que no se trataba de simples bolsas de desechos, sino de restos humanos, y uno de ellos cargaba con una ficha de búsqueda en Zacatecas desde hace un mes.
En su desesperación, Rodrigo acusó en una (acostumbrada) entrevista radiofónica a modo que en Zacatecas “quienes matan” son dos “grupos” el de “Sinaloa” y el de “Jalisco”. ¡Sí, en plena “pacificación”! Matan menos y desaparecen más, por lo visto y según sus cifras alegres.
Lo que es un hecho es que bajo tantas presiones, Reyes Mugüerza poco a poco dejó ver que una cosa era el discurso, y otra muy distinta la realidad en la que vive la nueva gobernanza.
