Quienes miden los sucesos del proceso interno en Morena, incrustados en la vieja cepa guinda que ahora opera los centros de poder de la Ciudad de México, entienden muy bien que la elección del 2027 en Zacatecas no es más que una reedición de los comicios del 2021 en la alcaldía Cuauhtémoc.

En aquella votación, Ricardo Monreal Ávila jugó la interna apostando por Eldaa Catalina Monreal Pérez, a quien derrotó en encuestas la hoy diputada Dolores Padierna Luna. Sabedores los de Puebla del Palmar que la ruta se alejaba de su objetivo, promovieron la candidatura de Sandra Cuevas Nieves, con apoyo del entonces dirigente local del PAN en la capital del país, Jorge Romero Herrera.

El ala dura de Morena calificó ese “doble juego” como una traición, de la que estuvo enterado en todo momento Andrés Manuel López Obrador, aunque Ricardo se dedicó a negarla. Años después, fue Sandra Cuevas quien confirmó el acuerdo con el fresnillense para quitar del camino a Dolores Padierna, y retener el poder en la Cuauhtémoc.

La gobernadora de la Ciudad de México, a la postre, era Claudia Sheinbaum Pardo. Ahora, como titular del ejecutivo federal, a la de Palacio Nacional le toca mover sus piezas en un tablero que es casi idéntico al del 2021. No es ninguna casualidad, pues, que Dolores Padierna haya acompañado a Ulises Mejía Haro a su registro como aspirante guinda el pasado 22 de junio.

Jorge Romero, que recientemente modificó su criterio sobre las coaliciones con el PRI en los estados, ahora es el presidente nacional albiazul. Alejandro Moreno Cárdenas, permanece en la dirigencia del PRI. Ambos cedieron la candidatura de Zacatecas en 2021 al género femenino, que luego encabezó Claudia Edith Anaya Mota.

Adolfo Bonilla Gómez renunció a cualquier participación electoral en diciembre del 2020. Mientras su partido caía en una fuerte merma, el también fresnillense se dedicó a sus negocios… sin reconocer públicamente que parte de las empresas que su familia maneja entrarían a la proveeduría del gobierno de David Monreal Ávila. El último de sus contratos fue sobre la venta de fibra óptica para el nuevo C5i, así como la reaparición de la casa Torrecillas en el serial taurino organizado por Pedro Haces Barba, en la FENAZA 2026.

“Fito” se ha dejado ver en algunos informes de presidentes municipales de oposición, como dando a entender que ahí sigue, (igual que en 2020). En estos días, él y su familia mantienen canales de comunicación aceitados y acuerdos firmes con Ricardo y David. Pero, dice que forma parte de la “oposición”. No le queda de otra, pues en MC le cerraron las puertas.

La realidad es que esa “oposición” sólo es un comodín para lo que suceda en Morena a partir de este martes, como se ha especulado en algunos espacios informativos. En los hechos, la candidatura de “Fito” Bonilla aún depende de Ricardo, como un día lo estuvo el lugar de Sandra Cuevas en las boletas de la Cuauhtémoc.

Y aquí se abre el verdadero panorama de la sucesión. Los Monreal tienen la misma pistola que en 2021, pero en la mesa de negociación de las y los aspirantes de Zacatecas. No todos la ven. Pero, es un mensaje que entienden bien Citlalli Hernández Mora, Ariadna Montiel Reyes y Claudia Sheinbaum.

Si Ulises Mejía logra la coordinación estatal por los números de las encuestas, no habrá desbandada como la ha propuesto una y otra vez David Monreal. Ese es sólo un antiguo blofeo. Los de Puebla del Palmar harán como que “mantienen la unidad”, mientras empujan la candidatura de “Fito” Bonilla en acuerdo con Alejandro Moreno. Lo mismo que sucedió en 2020, pero para sacar al priista de la contienda.

Si Palacio Nacional decide “no perder” Zacatecas por la amenaza de David y Ricardo, y le entregan la coordinación a Verónica Díaz Robles (tercer lugar en las encuestas del partido y de Palacio Nacional), el acuerdo cambiará con “Alito” Moreno y Jorge Romero con la finalidad de que la oposición vuelva a dividirse y le faciliten el camino a una candidata que no tiene números para un triunfo seguro.

Buena parte de la oposición a nivel local no logra percibir el horizonte general. Piensan que la candidatura de “Fito” se resuelve en el momento en que levante la mano. Probablemente eso suceda, si es que en Palacio Nacional sostienen a Ulises por sobre las amenazas de Ricardo y David.

De lo contrario, y si la pistola es lo suficientemente intimidante para vencer a la dirigencia nacional de Morena, entonces en Puebla del Palmar sólo tienen que afianzar el acuerdo que ya le ofrecieron a “Alito” Moreno, y que consiste en ayudarle a operar en Campeche para vencer a Pablo Gutiérrez Lazarus (el delfín de Layda Sansores San Román).

Hasta el momento Ricardo le ha cumplido a Alejandro Moreno, pues se encargó de desactivar la bomba en San Lázaro que buscaba iniciar el debate sobre el inminente desafuero del coordinador de la bancada del PRI en el Senado. A cambio, en la respuesta al segundo informe de Claudia Sheinbaum, el de Campeche se comprometió a bajar el tono de la crítica durante aquella sesión solemne.

Teóricamente, este martes se conoce al coordinador o coordinadora de Morena en Zacatecas. Cualquiera de los elegidos llegará todavía sin consensos con el PT y el PVEM, y la solicitud de David (como lo hizo hace dos semanas) a la dirigencia nacional de su partido de que los guindas no suscriban cualquier coalición con sus aliados. La sospecha de Ricardo, ahora, es que en MC aglutinen cuadros opositores si finalmente logra desactivar al PRI desde las oficinas de “Alito”.


#Casualidades: ¿Y en todo este encuadre, dónde se encuentra Miguel Ángel Varela Pinedo? En primer lugar, confrontado con sus aliados en el PRI y en el PRD. Situación que se verá incluso en la sesión solemne de este martes previo a la presentación de su segundo informe.

Al interior del PAN, la mayoría (con la que Varela también ha iniciado distintos conflictos) espera que “Fito” Bonilla abandere la coalición opositora desde el PRI para poder otorgar su apoyo al candidato de los consensos con Puebla del Palmar.

La administración interna, además, es un absoluto desastre. Observaciones, tan sólo del despacho del de Tlaltenango, que superan los 5 millones de pesos sin sustentar frente a las auditorías forenses. Más un cúmulo en otras áreas que, en total, sumaría casi 70 millones, del cuestionable ejercicio de los recursos públicos.

Es el candidato idóneo… para que la nueva gobernanza le inicie un procedimiento de desafuero por los vacíos financieros de los que Varela hizo gala tan sólo en el 2025. Más todo lo que encuentren en la cuenta pública del 2026.

El de Tlaltenango busca ocultar sus constantes errores políticos y administrativos bajo la narrativa de que es un “candidato anti-monrealista”, sin tratos con Puebla del Palmar, confrontado con ellos… cuando ni siquiera se encuentra en condiciones de aglutinar una candidatura de unidad en la coalición opositora.

Y todo porque enseñó el cobre muy temprano. Su objetivo siempre fue el enriquecimiento personal, a corto plazo. Una candidatura a gobernador por supuesto que no aguanta las presiones políticas de un alcalde más preocupado por sus finanzas, que por los servicios más básicos en Zacatecas Capital.

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