¡Vaya, dilema! Dos encuestadoras que participaron en el proceso interno de Morena presentan resultados contradictorios sobre la primera medición de preferencias electorales en el estado, después de que Verónica Díaz Robles obtuvo el nombramiento de (des)coordinadora de defensa de la -supuesta- transformación en Zacatecas.

De las Heras Demotecnia respondió al duro golpe que asestó Enkoll a inicios de semana, a través de una medición que refleja el crecimiento de la “excuñada” en conocimientos, en la misma medida en que ampliaba su margen de opinión negativa y contenía su “saldo de opinión” frenta a otros contendientes.

Díaz Robles es la más conocida entre Adolfo Bonilla Gómez, Miguel Ángel Varela Pinedo y José Haro de la Torre. Sin embargo, se parece más en opiniones negativas al de Tlaltenango y al “neo-naranja”, que al empresario fresnillense. Y todavía tiene un 30% de posibilidades de que sus negativos crezcan más que sus positivos.

Según De las Heras, al priista apenas lo conocen 28% de los encuestados, de los cuales el 62% tiene una opinión positiva, contra el 14% de negativos, y un saldo 48% para seguir creciendo en preferencias a favor y tomar distancia de quienes no lo ven como una opción en las boletas del 2027.

No obstante, la gran trampa de esta encuesta la podemos encontrar en la presunta coalición entre Morena-PT-PVEM que, en el caso de Zacatecas, no va a completarse de la manera que Demotecnia lo presenta. Ahí es donde entra Geovanna Bañuelos de la Torre como aspirante del Partido del Trabajo, que no se midió en los careos del sondeo que presumen en La Secta del Bienestar.

Por ende, a la pregunta sobre qué prefiere la ciudadanía en 2027 (gobernador o gobernadora), el 36% que se inclina por el género femenino estará en condiciones de votar por la senadora petista, en una posible coalición con Movimiento Ciudadano, pues Geovanna ha tenido un mayor margen de crecimiento gracias al proceso interno de Morena.

Además, los números sobre opinión por partido dan un empate técnico al PT y a MC en cuanto a comentarios favorables (48%), comentarios negativos (31% – 34%) y saldos de opinión (17% – 14%), lo que los convierte en un tándem electoral que podría componer el tercer polo del que hablaba justamente Heidi Osuna Peraza en su sondeo difundido en El Universal el pasado lunes.

De las Heras también se salta la medición de aprobación que le da la ciudadanía al (des)gobierno de David Monreal Ávila, y sólo presenta una tabla con la que explica que, teóricamente, Claudia Sheinbaum Pardo se encuentra mejor calificada en Zacatecas, a diferencia de otras encuestas que le dan un margen menor al 60% de puntos positivos.

Y lo que vemos es una encuesta que publicita recortes de mediciones para “favorecer” en cierta medida a Verónica Díaz Robles, pero deja bastantes claves de cómo construyeron el sondeo (a manera de push poll o encuesta propagandista), para aminorar el impacto que generó la medición de Enkoll, que incluso llegó a convertirse en nota en algunos medios de circulación nacional.

Hay que tomar en cuenta que, días atrás, David Monreal Ávila estuvo en la Ciudad de México, donde probablemente tuvo que responder por la pésima imagen de su candidata, después de que explotó la bomba mediática sobre la imposición de una senadora vinculada políticamente (y no sólo por lazos familiares) a los Monreal.

La encuesta de Heidi Osuna vino a poner en claro el panorama -sobre el que surgieron todo tipo de dudas- una vez que Ulises Mejía Haro y Geovanna Bañuelos, después de aparecer como punteros de las mediciones, resulta que siempre estuvieron por debajo de las preferencias de Verónica Díaz. Claro, en secciones electorales controladas por la exdelegada del Bienestar.

Ni si quiera una medición como la de De las Heras puede ahora remover las sospechas de imposición, ni mucho menos realizar ejercicios de contraste con otras empresas encuestadoras (como lo es el caso de Enkoll) que también conocieron los criterios metodológicos de Morena con los que construyeron candidaturas apócrifas.

En los hechos, el escenario es totalmente distinto al que quiso vender De las Heras, y mucho más parecido al que retrató Enkoll. Con o sin coalición entre PT y MC, la candidatura de Geovanna Bañuelos vendrá a restarle puntos a Morena, mientras que los simpatizantes de Movimiento Ciudadano se deslizarán hacia el voto útil por “Fito” Bonilla, a quien querían de candidato en su partido.

Eso sin tomar en cuenta la paulatina descomposición interna del partido guinda, sobre la que dio claves Saúl Monreal Ávila el pasado miércoles. Como aquí se advirtió en una entrega anterior, Verónica Díaz no ha abierto ningún tipo de comunicación con el “Cachorro” de Puebla del Palmar, a quien intenta desplazar en Fresnillo para imponer a Carlos Hernández Magallanes.

El mensaje de Saúl no se quedó dentro de los pasillos de la nueva gobernanza, ni en los despachos de San Lázaro. El “Cachorro” prefirió enviar señales hacia el exterior para ofrecer una tónica clara de cómo se vive la “campaña” de su “excuñada”, todavía anclada en la división, el sectarismo y la exclusión. Pero, según ellos, tienen el triunfo asegurado con los programas sociales.


#Casualidades: La presunta unidad en Morena concluirá con el abrazo que presumieron José Narro Céspedes y Verónica Díaz el día de ayer. Quedaron completamente excluidos Ulises Mejía y Geovanna Bañuelos, que ya exploran otras posibilidades.

La del PT ha confirmado a medios de comunicación la importancia de que su partido compita individualmente en los comicios del 2027 pues, de acuerdo a su experiencia, cuando los del partido de la estrella van solos en la boleta mejoran sus números en cargos de elección popular.

Es un hecho que en Zacatecas ella será candidata, aunque algunas encuestas la invisibilicen adrede. Mientras que en el equipo de Ulises las cosas comienzan a acomodarse lo suficiente para que se despidan, de manera definitiva, del proceso electoral en ciernes.

Si bien mantendrán fuerza de representación en municipios para participar en otros comicios, en el 2027 dirigirán su atención a construir su carrera política dentro del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, para consolidarse como opción política en las elecciones del 2030.

Ninguno de ambos aspirantes, quienes encabezaban la mayoría de los sondeos conocidos previo a la designación de Díaz Robles, buscarán afectar el proyecto de la presidenta Sheinbaum, pero sí dejarán en claro que en Zacatecas la 4T es un barco imposible de abordar, pues fue secuestrado por el monrealismo.

Eso significa una sola cosa: menos votos para la aspiración impuesta de la “excuñada”, que cargará con el apellido Monreal en la campaña venidera. Si ya es bastante conocida, como dice De las Heras, sólo queda ver cómo incrementan sus negativos por convertirse -de facto- en la sucesora de David Monreal.

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