La contienda interna por las coordinaciones municipales de Morena no está del todo clara. Previo a la publicación de la convocatoria del partido guinda, el Comité Ejecutivo Nacional ya había entregado nombramientos en Ciudad Juárez y en Hermosillo, como parte del proceso de cicatrización después de elegir perfiles a sus coordinaciones estatales.

Ambas concesiones provinieron de acuerdos que traspasaron la normas del proceso de selección, con lo que la dirigencia nacional restaba seriedad a cualquier reglamento o encuesta en los que intentara sustentar sus métodos de selección. Palabras más, palabras menos, esa fue la justificación que presentó Mariano Casas Valadez para apartarse de su militancia guinda el día de ayer.

El exsecretario de Morena en Zacatecas, que concluyó sus funciones partidistas cuando David Monreal Ávila buscó descarrilarlo de la misma contienda interna, adelantó lo que veríamos este mismo fin de semana con la inscripción a la coordinación municipal de la capital de perfiles como José Narro Céspedes, Rodrigo Reyes Mugüerza, Alejandro Bonet Ordoñez y Ruth Calderón Babún.

Las de Narro, Bonet y Reyes fueron las únicas propuestas que se hicieron públicas, mientras otra lista de aspirantes comenzó sus registros vía electrónica. Luego se supo que, de manera más discreta, la diputada Ruth Calderón formalizó su participación, pese a que -presuntamente- había un acuerdo entre Puebla del Palmar y La Secta del Bienestar para que Rodrigo fuera el candidato de “unidad”.

Ya durante el fin de semana las cosas comenzaban a mostrar otra tonalidad cuando Verónica Díaz Robles arropó a Narro Céspedes como aspirante a la coordinación del municipio capitalino, mientras promovía a la diputada Ruth entre sus fieles de La Secta. Eran los primeros síntomas de lo que siempre se supo, pero Ricardo Monreal Ávila nunca quiso aceptar.

Mientras el presidente de la JUCOPO en San Lázaro metía las manos al fuego por su “excuñada” como coordinadora estatal (la misma aspirante que había perdido todas las encuestas), el hecho de formalizar la postulación de Verónica terminaría por empoderar a un grupo político en donde el líder no es el exgobernador zacatecano, ni su hermano, el actual mandatario.

Como lo han mencionado en La Secta durante algunas reuniones en privado: “las fobias de David, no son las fobias de Verónica“. Lo mismo se podría decir en el caso del actual proceso interno guinda: las y los candidatos de David y de Ricardo, no son los mismos que Díaz Robles tiene en mente.

Previendo dichas trampas y traiciones, Saúl Monreal Ávila fue el único aspirante que aprovechó su descarte temprano para deslindarse de cualquier compromiso con la nueva gobernanza y con la Secta del Bienestar, para después construir su candidatura a la presidencia municipal de Fresnillo como un acuerdo directo con la dirigencia nacional de su partido.

Pese a David, pese a Verónica, e incluso, pese a Ricardo, las decisiones del “Cachorro” siempre partieron de una premisa fundamental: no hay acuerdo alguno que su “excuñada” y su hermano (el que se dice gobernador) pretendan respetar, ni siquiera rindiéndoles pleitesía y sumándose a sus filas de aplaudidores.

Mientras la coordinadora estatal aprovechaba la exclusión de Saúl desde antes de que iniciara la contienda interna con el objetivo de presentarse como la única ruta viable para el monrealismo, el “Cachorro” se alejó de Zacatecas para darle mayor valor a su incursión en una elección bastante complicada.

La primera fotografía de diálogos y acuerdos que presentó fue con Ariadna Montiel Reyes. Mediante aquella imagen, Saúl anunciaba su disciplina interna y el cese del conflicto abierto (por la cláusula anti-nepotismo) que sostuvo con Claudia Sheinbaum Pardo a inicios de año.

El “Cachorro” no participaría en la contienda por la coordinación estatal. Sin embargo, advirtió que valoraría llevar sus estructuras de voto a la justa electoral del 2027 si el partido escuchaba sus inquietudes. Los primeros ofrecimientos saltaron en aquellos acuerdos entre Saúl y Ariadna, y concluyeron con su mensaje de este fin de semana en redes sociales.

A diferencia de Ricardo, el expresidente municipal de Fresnillo es el único de los Monreal que, en este proceso electoral, no le he regalado ni una sola fotografía, ni reconocimiento, a su “excuñada”. Todavía hace unos días apareció frente a medios de comunicación para delatar que Verónica ni siquiera ha extendido algún tipo de comunicación con él.

Por ello, en La Secta dan por hecho que Saúl más bien buscará negociar con Adolfo Bonilla Gómez antes que con Verónica Díaz, pretexto suficiente para mantener distancia del “Cachorro” y operar en su contra como candidato a la alcaldía fresnillense. Por más que se maquille una presunta “reconciliación”, los rencores de David y de Verónica son de largo alcance.

Distintas voces le advirtieron a Ricardo Monreal del escenario que venía para los de Puebla del Palmar si se decantaba por Verónica Díaz en las mesas de negociación de Morena. El coordinador de diputados guindas en San Lázaro no quiso creer en quienes previeron el doble juego que hoy surge con la lucha por las coordinaciones municipales… aunque, avisado siempre estuvo.


#Casualidades: El grupo (cada vez más) compacto de Miguel Ángel Varela Pinedo en el Ayuntamiento de Zacatecas ya no sabe cómo salir del bache administrativo (y vial) en el que se encuentran. A tal grado que mejor se dedican a repartir culpa con sus presuntos “aliados” tricolores.

La Comisión Edilicia de Servicios Públicos Municipales tiene más de un año sin sesionar, después de que su presidente, el panista Oscar “Choco” Contreras Vázquez, citó por única vez en 2025.

El “regidor de la calle”, que de plano tiene en el olvido sus funciones edilicias, desconoce que el presupuesto del Ayuntamiento para servicios de bacheo en este 2026, apenas alcanza los 14 millones de pesos.

Una de las grandes deficiencias en esta administración es precisamente la atención a las vialidades que dependen del municipio. Y, para evitar asumir responsabilidades, los zalameros del alcalde tlaltenanguense mejor le avientan la bolita a las y los regidores del PRI.

Que si la Comisión de Obra Pública debe atender un tema de Servicios Públicos, pretextan en su estéril debate, sin arreglar ni una sola calle. Como si el bacheo dependiera de una licitación, y no de una cuadrilla de funcionarios encargados de rehabilitar las vialidades.

Empero, el -dizque- “gobierno municipal” de Varela hoy está sumido en una lucha de patadas debajo de la mesa, porque el “infante azul” no logra asumir la realidad, pese a que Mauricio Vila ya le advirtió que su única ruta posible es la reelección en la capital. Una candidatura que, por sí misma, hoy está perdida.

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