Zacatecas y Morelia son los únicos dos municipios capitalinos en los que Jorge Romero Herrera, presidente nacional del PAN, ha entregado “nombramientos” a sus alcaldes como presuntos Coordinadores de la Defensa del Cambio y la Familia. Los dos estados donde aún mantiene control la moribunda fracción de Marko Cortés Mendoza.
Son nombramientos hechos al vapor, que no reflejan más que la desesperación de Armando Tejeda Cid, diputado federal albiazul (brazo derecho de Cortés Mendoza), por contener la embestida del grupo de Jorge Romero, que poco a poco va depurando al partido de los remanentes de su exdirigente nacional.
No es coincidencia el incremento de perfiles burocráticos provenientes de Michoacán que hoy navegan en la nómina de Miguel Ángel Varela Pinedo, a petición de Armando Tejeda. El Ayuntamiento de Zacatecas se ha convertido en una especie de isla de exilio para el grupo de Marko, en lo que Romero reconstruye al partido albiazul.
Uno de los damnificados por esta rotación de poder fue Osvaldo “El Negro” Contreras Vázquez, recientemente removido de la Secretaría Nacional de Acción Migrante, del Comité Ejecutivo Nacional del PAN. Su retorno a Zacatecas, con la mira puesta en la elección de la capital, fue resultado de aquellos reacomodos que inició Jorge Romero.
En mismas condiciones se encuentra Noemí Berenice Luna Ayala, quien ha aprovechado su posición al interior de la bancada de Acción Nacional en San Lázaro para resistir el naufragio de su exdirigente nacional. Empero, al cambio de curules con la elección intermedia, ella será otra desplazada más por el CEN del PAN.

Tenemos entonces a tres panistas interesados en contender, en 2027, por la alcaldía capitalina gracias a que perdieron poder cuando Marko Cortés entregó el partido a Jorge Romero en medio de señalamientos por su participación dentro del “Cártel Inmobiliario” de la Ciudad de México.
En ningún otro estado existe aquello de las supuestas coordinaciones de la defensa del cambio y la familia, salvo donde persisten los intereses de Armando Tejeda. En su más reciente visita, una semana atrás, el diputado federal aglutinó muy pocos polos de poder en una sola fotografía al interior del Comité Estatal del PAN.
Por separado, tuvo encuentros con Olegario Viramontes Gómez (presidente municipal de Jalpa), Julieta Isamar Camacho García (presidenta municipal de Huanusco), Jesús Badillo Valdes (empresario de Fresnillo), y una reunión abarrotada de funcionarios del Ayuntamiento de Zacatecas, auspiciada en la sede donde despacha Aldo Peláez Mejía.
A la presidenta de Huanusco y al edil de Jalpa prácticamente les pidió definirse en favor de Miguel Varela como candidato de la coalición. A diferencia de Jorge Romero, el exdirigente Marko Cortés ha insistido abiertamente que las alianzas partidistas deben de formalizarse para poder alcanzar triunfos en los estados.
Lo que ya habla de una contradicción interna en los propios criterios. Empero, sin la firma de Romero Herrera, ninguna coalición a nivel estatal puede registrarse ante el órgano electoral. Además de que Armando Tejeda no puede ofrecer garantías a la hora de operar a nombre del dirigente nacional, pues provienen de grupos distintos.

He ahí el dilema de los albiazules zacatecanos frente al Comité Ejecutivo Nacional. No hay actores políticos locales al interior de la camarilla de Jorge Romero. Y sólo un panista, separado de la vida partidista durante algún tiempo por razones de salud, podría hoy alcanzar cierto nivel de influencia en la cúpula de Acción Nacional.
Se trata de José Isabel Trejo Reyes, el exdiputado que creó y gobernó a la “Sagrada Familia” en su hegemonía panista zacatecana durante décadas. Ese grupo que intentó desplazar Miguel Varela con éxito, pero únicamente temporal, pues “Chabelo” ha regresado y hoy funge como un punto de aglutinación al interior del partido.
No sólo se trata de reordenar el partido y distribuir posiciones de manera más equitativa, después de un periodo en que los arrebatos del de Tlaltenango excluyeron y confrontaron a la mayoría de quienes lo ayudaron a llegar a la cúpula estatal. “Chabelo” también busca servir de enlace con la dirigencia de Jorge Romero.
La merma de Varela Pinedo en el PAN es notoria. En la reunión con Armando Tejeda sólo aparecen figuras representativas como Noemí Luna, “Pepe” Pasteles, y la diputada “Maritere” López García (que hace unas semanas se reunió con Adolfo Bonilla Gómez para ofertarle todo el apoyo a sus aspiraciones).
En efecto, “Maritere” es otra de las diputadas que marcaron distancia de Miguel Varela porque el de Tlaltenango, como la ha hecho con la gran mayoría de su entorno, no supo cumplir acuerdos. Por supuesto que enardecer la pradera con el anuncio de la presunta compra de frijol zacatecano por parte del gobierno de Aguascalientes era una bocanada de oxígeno que necesitaba. Aunque, no durará por mucho ese suspiro.
#Casualidades: En 2019, aparecía como representante legal de Seguridad Privada Industrial Omega S.C., en la licitación SAD-932079957-02-2019 para la contratación del servicio de vigilancia de Ciudad Administrativa, en el quinquenio de Alejandro Tello Cristerna.
Dos años más tarde, el nombre de Yadira Santos García resurge en los portales de colaboración EXTRANET de la Secretaría del Bienestar, encargada de subir copia de los contratos a servidores de la nación en la Plataforma Nacional de Transparencia.
Más recientemente, ese mismo nombre, estrechamente vinculado con la Delegación de Programas Sociales de Zacatecas (donde actualmente mantiene su plaza), resalta como propietaria de una camioneta Nissan Pathfinder, color blanco de modelo reciente, de placas ZDU-596-G.

El costo de dicho vehículo, de acuerdo con el sitio web de la marca de automóviles japoneses, actualmente ronda el millón 200 mil pesos. Suponemos que Yadira debe tener tremendas consideraciones con Verónica del Carmen Díaz Robles, pues la senadora utiliza su camioneta para sus traslados diarios en Zacatecas.
No existe información al respecto de los contratos de Yadira Santos en toda la plataforma de transparencia. Ni siquiera de los de Adilene Rosales Romero. Así que tampoco se puede consultar sus declaraciones patrimoniales.
En las declaraciones patrimoniales de la senadora no hay referencia alguna a la adquisición de automóviles. Y básicamente ofrece muy pocos datos la de Fresnillo, en aras de mantener en la opacidad su pequeño emporio del Bienestar. ¿Ahí entra la camioneta de Yadira, o sólo se trata de un vehículo en comodato (con chofer incluido)?
