La dirigencia nacional de Morena ha tomado las riendas del partido en Zacatecas. Hoy se encarga de la convocatoria a las asambleas informativas en los 58 municipios del estado, a través del delegado Edin Estrada Hurtado, que había permanecido tras bambalinas desde su designación para censar y medir el clima político a nivel local.
Edin fue quien informó a la dirigencia estatal en manos de Rubén Flores Márquez y de la senadora Verónica Díaz Robles que algunos de los contendientes coincidirían con ellos en ciertos mítines regionales, y se esperaba que no obstruyeran el desarrollo de dichas asambleas sin importar el actor político que acudiera a estas.
No importa qué tan tensa fuera la situación dentro de las asambleas informativas (debido a la constante exclusión que promovió Flores Márquez), en Morena no habría ningún perfil rezagado o marginado, pues la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo era que toda la militancia saliera a las calles a respaldar su gobierno.
Para el Comité Ejecutivo Estatal guinda las cosas no hubieran modificado el rumbo si no fuera porque desde la Ciudad de México les restaron poder de decisión. Así surgió la fotografía de este fin de semana, en la que coincidieron -por primera vez- Ulises Mejía Haro y la senadora Díaz Robles (que nunca ocultó su incomodidad).
En la Secta del Bienestar llevaban más de dos semanas construyendo una narrativa ficticia en la que supuestamente Ulises renunciaría a Morena para abordar alguna candidatura en Acción Nacional o en Movimiento Ciudadano. Todo ese discurso cayó por los suelos con una simple fotografía, que corrió como pólvora este domingo.

A los escribanos de Verónica Díaz no les quedó de otra que inventarse una historia a bote pronto: que supuestamente Ulises se acercaba al proyecto de la senadora para apoyarla. El mismo que dijeron que estaba a punto de abandonar el barco guinda, ahora lo quisieron retratar como un aspirante que se sumaba a su causa.
Es tal el supuesto “apoyo” que dicen que Ulises otorgó que, de nueva cuenta, la senadora Díaz Robles quitó de sus fotografías en redes sociales cualquier imagen en la que apareciera el aspirante favorito de los tres sondeos más importantes de Morena hasta el momento. Un cuento tan risible que ni ellos se lo creyeron… o no supieron venderlo.
Pero, el episodio retrata muy bien la completa desestructura interna que existe en la Secta del Bienestar: se dedican a enviar mensajes contradictorios, pues no existe comunicación entre sus miembros. En una sola asamblea, Edin Estrada demostró que -más bien- quienes carecen de poder de decisión son ellos.
Por ende, aquel discurso del presunto “veto” que la dirigencia nacional de Morena impondría en contra de los némesis de la nueva gobernanza (Ulises Mejía y Geovanna Bañuelos de la Torre), este domingo acabó por revelarse como un supuesto escenario que carece de todo fundamento si no se recarga en los sondeos del partido.
Por el contrario, lo que parece conformarse -gracias a las señales que surgen-, es el hecho de que las y los gobernadores de Morena no tendrán capacidad de decisión por encima de las encuestas. Mucho menos en estados donde la aprobación ciudadana sea tan baja que incluso arrastre a la marca guinda a posibles derrotas en 2027.

Además, el “voto de calidad” sale de Palacio Nacional, no de los despachos de las y los gobernadores. El gran problema para la Secta del Bienestar es que los números de Verónica Díaz han sido poco competitivos desde que buscaba integrarse a la fórmula del Senado. En aquel entonces Andrés Manuel López Obrador distribuía las candidaturas.
Su bajo desempeño en las encuestas no es reciente. Acumula más de dos años en la media tabla, y en cuatro meses su colega legisladora Geovanna Bañuelos no sólo la empató, sino que ha comenzado a rebasarla en territorio (sin tener contacto con la militancia guinda, solo con los petistas). La del PT busca una negociación entre aliados electorales que favorezca la asignación del género.
Si se definieran los dos primeros lugares de competitividad, en estos momentos, Ulises y Geovanna serían los favoritos porque lograron capitalizar el sufragio de castigo en contra de los de Puebla del Palmar, lo mismo que sostener la marca guinda en un estado en el que la gente desea seguir votando por Morena.
La coyuntura para la marca guinda se definirá en ese sentido. Qué triunfos se pueden rescatar en la elección del 2027 con la actual reputación del partido, y de qué personajes se tiene que deslindar y alejar ese instituto político para detener el avance de la oposición en todo el país. Por eso los sondeos son fundamentales.
Las próximas definiciones buscarán resolver esas dos preguntas. De ahí la insistencia del delegado de Morena en Zacatecas para no perder la brújula y dejarse llevar por meros supuestos. Todos los consensos (lo dijo también Ariadna Montiel Reyes) girarán en torno a las mediciones del partido. Y al voto de calidad en Palacio Nacional, no en La Chingada.
#Casualidades: Este martes en punto del mediodía el pleno del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas sesionará para elegir a dos nuevos consejeros(as) que integren el Órgano de Administración Judicial, como lo acordó recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La votación llega en momentos en que el Tribunal dirime su vida interna entre presiones externas atribuibles a Eulogio Monreal Ávila, que ha sido señalado como un actor político al que hay que consultar buena parte de los asuntos del Poder Judicial.
Desde 2025 dimos a conocer en este espacio las distintas reuniones que se realizaban en un salón privado de un restaurante en el centro histórico de la capital zacatecana. Ahí asistían Norma Esparza Castro, Eulogio y las y los magistrados del pleno.

Esa información fue confirmada por fuentes del mismo Tribunal que participaron en dichas reuniones, en las que Eulogio marcaba los asuntos prioritarios y de qué manera tendrían que resolverse (previa consulta con el exrector de la UPA).
Los dimes y diretes públicos que vinieron después, si bien empañaron el debate, no modificaron el estado de cosas que subsistía en el TSJEZ. Así que, la votación de este día servirá para confirmar lo ya establecido… o para dar un nuevo giro al Tribunal.
Menos suerte viven en el Tribunal de Justicia Administrativa, en donde la judicialización del contrato del viaducto elevado tiene entrampada la negociación entre la nueva gobernanza y el consorcio HYCSA, por instrucciones de la misma mano que mece la cuna en el Superior de Justicia.
