Si alguien pregunta por el paradero de David Monreal Ávila, Coordinador Nacional de Ganadería del Gobierno de México, muy probablemente encuentre respuesta en el municipio de Fresnillo. Acomodado en su rancho, el funcionario federal ha abandonado casi por completo las tareas que le confirió la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Víctor Manuel Villalobos Arámbula, titular de la dependencia, ofreció información clave para entender la desatención de David a su encargo. De acuerdo con el secretario de Agricultura, el programa del Crédito Ganadero a la Palabra no sólo cruza dos auditorías (de desempeño y de cumplimiento), también la Secretaría de la Función Pública ha abierto otras indagatorias.

Irma Eréndira Sandoval Ballesteros puso en marcha la decisión que provino del presidente Andrés Manuel López Obrador quien “ha instruido la evaluación de este programa, [en el que] habrá cosas que se tienen que mejorar y ajustar, y con base en ello anunciaremos su futuro”, según confirmó Villalobos Arámbula a El Financiero el pasado 10 de marzo.

La petición presidencial no debió resultar una sorpresa en las oficinas de la Función Pública donde ya obraban distintas denuncias alrededor del programa ganadero. No obstante, llama la atención el énfasis puesto desde Palacio Nacional para dar apertura a las anomalías que cruzan desde el contrabando ilegal de ganado, hasta la triangulación de recursos a través empresas fantasma.

En este espacio lo advertimos en los meses de enero y febrero: las reglas de operación del Crédito Ganadero a la Palabra quedarían únicamente en un anteproyecto, detenidas también por la inquietud de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (con el visto bueno del presidente) de presupuestar dinero en un área con subejercicios equivalentes al 75% de sus recursos.

David Monreal con un pie fuera del Gobierno de México.

En esa suerte de limbo se encuentra hoy David Monreal, lo mismo que sus aspiraciones, cada día más anémicas. Poco le ayuda el hecho de haber otorgado un contrato por 50 millones de pesos a Industrias A y G en Zacatecas, la empresa que comparte parcialmente su domicilio fiscal con el restaurante Kaos del empresario Cuauhtémoc Calderón Galván.

Y no le ayuda por dos sencillas y graves razones: en noviembre del 2019 hubo una solicitud expresa del diputado federal de Morena, José Ricardo Del Sol Estrada, para que la Función Pública indagara la negativa a transparentar la información y los posibles hechos de corrupción en el convenio de concertación entre la Coordinación de Ganadería e Industrias A y G.

Eso por la parte administrativa. Por el lado político y familiar, por enésima ocasión, Ricardo Monreal Ávila insistió a David que si quería avanzar en el tablero electoral estaba obligado a cambiar de equipo y reinventar su campaña. En la reprimenda nuevamente surgió el nombre de Cuauhtémoc Calderón, un “traidor” más de las y los que rodean actualmente al Coordinador de Ganadería, como los calificó el coordinador de senadores.

La insistencia de Ricardo hacia David parece convertirse ya en hartazgo. No hay mucho qué hacer por su hermano menor, ni siquiera interceder ante el presidente de la república, el hombre mejor informado de lo que ocurre al interior de su gobierno y del país, tanto que ha decidido detener “temporalmente” el programa de repoblamiento de hatos ganaderos.

Lo dijimos aquí también a finales del 2019, el reto para el Coordinador Nacional de Ganadería era salir ileso de las pruebas que le deparaba el 2020. Las informaciones de la Auditoría Superior de la Federación y de la Secretaría de la Función Pública aún no comienzan a correr y ya vemos a un David Monreal opacado por su falta de liderazgo.

Coordinador de Ganadería ausente en reuniones de SADER.

Un ejemplo de ello: sólo David es capaz de sostener a una delegada como Verónica del Carmen Díaz Robles, a la que el monrealismo le ha perdido toda confianza. No se diga de los seis subdelegados inmersos en el desvío de recursos de los programas sociales para el beneficio propio; anomalías que no pasan por alto en el Gobierno de México ni en el Senado.

Pero no nos prestemos a confusión. El Coordinador de Ganadería, más que cualquier otra persona, es consciente de que, a la fecha, Andrés Manuel López Obrador no le ha pedido que encabece la candidatura de Morena en Zacatecas. Sigue a la espera titubeante de la invitación, y con todos los elementos en su contra para iniciar una candidatura en pleno ojo del huracán.

Así lo ha dejado a saber a algunos de sus interlocutores. Probablemente esa duda legítima sea la que empuja a David a permanecer inamovible en el aislamiento sanitario y político dentro de su santuario de retiro, justo como en la elección del 2016. Las encuestas a su favor son el menor de los problemas para el presidente, tal lección tuvo el monrealismo en 2017. ¿Qué tanto conviene su candidatura hoy a Andrés Manuel y a Ricardo? Esa es la respuesta que debe buscar.


#Casualidades: Por adjudicación directa, y sin contrato de por medio, la Subdelegación Administrativa de la SADER en Zacatecas a cargo de José María Llamas Caballero, le soltó medio millón de pesos a Materiales Ligeros para la Construcción S.A. de C.V., para darle una “manita de gato” a sus oficinas.

Una manita de gato de medio millón de pesos en SADER Zacatecas.

Vaya forma de cerrar el año para la empresa que, en noviembre de 2019, emitió tres facturas para SADER: una por servicio de rotulación (152 mil 484 pesos), otra por impermeabilización (198 mil 275 pesos), y una más por concepto de pintura para inmuebles (152 mil 172 pesos).

Si bien los costos concuerdan con el valor del mercado, ¿medio millón de pesos a una misma casa de materiales de construcción? ¿Tres adjudicaciones sin contrato que las avale? Mucha suerte o muchos compromisos de por medio.

Twitter: @GabrielConV

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