La sucesión de Andrés Manuel.
Ni adelantado, ni precipitado, el proceso sucesorio en las presidenciales del 2024, aunque Ricardo Monreal quiera matizarlo. La misma fórmula aplicó en Zacatecas y nunca dudó de ella.
Seguridad: la lucha de percepciones.
Ni David ha resultado el “amigo del presidente” que presumieron, ni a Ricardo se le ha concedido audiencia en Palacio Nacional. Paradójico que la 4T le pueda abrir las puertas a Alejandro Tello en el tema de seguridad.
David ya lo sabía.
Jorge Miranda fue el encargado de consensuar con David Monreal el paquete presupuestal 2021, donde se incluyó la bolsa por 50 millones de pesos para la liquidación del personal de confianza. Nadie se puede llamar sorprendido con el acuerdo de Alejandro Tello que el propio David avaló.
La frivolidad.
Frivolidad y política aldeana es lo que se le ha visto a un David Monreal que sigue siendo un “candidato electo”, pues no ha dado una sola señal de conducirse como gobernador de todos los zacatecanos.
La dirigencia de Enrique.
Como un político de pluralidad y de unidad deberá mostrarse Enrique Flores Mendoza. Su enemigo es la división interna en el PRI, y su rival espera impaciente para fragmentar al partido.
Zacatecas, la prueba para Ricardo.
El gobierno de David será una dura prueba para Ricardo Monreal, y no se ven señales de control. Por el contrario, el ánimo del presidente no es el mejor para el clan fresnillense.
Transición poco tersa.
Predecible que David Monreal viera utilidad en convertir la entrega-recepción en un espectáculo de intrigas e insidias al interior del gobierno estatal. Para Alejandro Tello no serán días tersos.
En los primeros meses.
Las nuevas prioridades del “amigo del presidente”: computadoras, escritorios y lápices. Para las carreteras, nómina, adeudos con el IMSS, seguridad e ISSSTEZAC, los recursos en “veremos”.
La fuerza del grupo Pinos.
A Gustavo Uribe, Herminio Briones y Omar Téllez les espera un reto mayor a partir de septiembre. El gobierno de David Monreal buscará romper la hegemonía priista con recursos estatales y federales.
La derrota de las encuestas.
Las grandes perdedoras de la elección en Zacatecas: las casas encuestadoras. Los casos de True Data, Demoscopia Digital, Massive Caller y Arias Consultores, que vendieron percepciones antes que estimaciones.
