Los números de la elección judicial en Zacatecas son demoledores. De acuerdo con el 100% de actas computadas de la Junta Local Ejecutiva del INE, los votos válidos en urnas apenas alcanzaron un total de 210 mil 75 sufragios. De esos, un porcentaje menor le dieron el triunfo a los candidatos de los “acordeones del Bienestar”.
A los 291 mil 915 votos totales registrados hay que restar los 37 mil 929 nulos, y otros 43 mil 911 que no utilizaron todos los recuadros. Estos son los números de los que debemos partir si queremos saber cuánto pesa realmente la estructura que maneja Verónica del Carmen Díaz Robles, desde el Senado de la República.
Esa cifra baja aún más si tomamos en cuenta la numeralia electoral del Consejo General del IEEZ, que reporta un total de 148 mil 132 votantes en urnas. La participación ciudadana se mueve entre el 10% y el 11%, según se midan los sufragios de la elección federal o local.
En el mejor de los casos, David Monreal Ávila y la senadora Díaz Robles demostraron que pueden movilizar apenas unos 100 mil votos para la marca de Morena. Esto porque del total de la votación hay que restar todos los sufragios que no fueron dirigidos a las y los candidatos de los “acordeones” guindas.
Ese promedio de 100 mil sufragios se suma entre ambos personajes, pues el gabinete de David bajó la instrucción a las distintas dependencias estatales (secretarías, subsecretarías y direcciones) de “movilizar” al menos 10 votos por funcionario de altos mandos, como pudo corroborar Agenda Política hace algunos días.

Después de todo, la estructura del Bienestar en Zacatecas no es una máquina que hoy genere gobernadores como lo hizo en 2021. Los estragos del sexenio de “el más inteligente” de los de Puebla del Palmar comienzan a verse, y la prospectiva electoral que predijo Ricardo Monreal Ávila para su estado se hizo realidad.
“Menos del 10% de votos” es lo que especuló que podía movilizar su excuñada en la elección del Poder Judicial. Aquel número no era inocente, pues el grupo de los ricardistas conoció otra instrucción días antes de los comicios: que Verónica se encargue de la estructura que dice movilizar en el estado.
Palabras más, palabras menos, Ricardo indicó que los únicos responsables de los resultados de la elección judicial serían Verónica Díaz y La Secta, nadie más. Aunque David intentó realizar un “esfuerzo” (según él) llamando a sus funcionarios a votar (y tomarse la foto), 100 mil sufragios en Zacatecas hoy no garantizan nada.
Demostrada la ecuación que explica que Verónica y David en conjunto valen menos del 10% de la Lista Nominal en el estado, la segunda parte de este plan tiene que ver con los reacomodos que se esperan en la presidencia de Claudia Sheinbaum Pardo, especialmente en algunas delegaciones del Bienestar.
Se dijo que Ariadna Montiel Reyes (con quien Ricardo tuvo diferencias a finales de abril) no podría remover a sus secuaces en dichas delegaciones para no atentar contra los resultados de la elección de este fin de semana. Sin embargo, también se apreció que la secretaria del Bienestar aún obedece las órdenes de Andrés Manuel López Obrador, más que las de la presidentA.

El coordinador de los diputados de Morena ya tiene los argumentos que esperaba y con los cuales reclamar cambios en la delegación de Zacatecas. En simultáneo teje un acuerdo para que Saúl Monreal ingrese a las filas del Verde Ecologista, en donde puedan cederle la candidatura al gobierno estatal que hoy está en posesión de Carlos Puente Salas (según él).
La negociación afecta distintos intereses, ya que Puente Salas abrió un acuerdo de colaboración con Verónica Díaz desde el 2023 para pelear en conjunto la postulación al gobierno de Zacatecas, con la idea de cerrarle el paso a sus contrincantes (entre ellos el propio Saúl).
Por ello insistirán en meter al estado en la bolsa de entidades en las que Morena deberá llevar a una aspirante a la candidatura guinda. De ser así, ¿cuántos votos puede sumarle el PVEM a Verónica Díaz en Zacatecas? El promedio de lo que obtuvieron los ecologistas en la elección del 2024 fue de 46 mil 891 sufragios.
Menos de los que le restaría el PT a Morena en caso de que se rompa la coalición (como se avisora), pues los de la estrella acumularon 68 mil 631 votos en esos mismos comicios. A ello hay que agregar que la ola de Morena no empujará a la o el candidato guinda en Zacatecas, sino que el desprestigio de David arrastrará por los suelos esa aspiración.
En estos momentos el futuro de la entidad depende de una oposición que se encuentra fragmentada y sin un liderazgo cohesionado y definido, a dos años del cambio de gobierno. De ellos y de que Ricardo defina qué hará con Movimiento Ciudadano… aunque él insiste en que “cualquiera menos Verónica”. ¿Le creemos?
#Casualidades: Como coordinadora del Partido del Trabajo en la LXIII Legislatura, Gabriela Evangelina Pinedo Morales tomó la bandera opositora en contra del proyecto de la presa Miplillas, durante la administración de Alejandro Tello Cristerna.
Entre sus declaraciones, mencionó durante la comparecencia del entonces titular de SAMA, Luis Fernando Maldonado, que la presa “no era una solución definitiva al problema del abasto de agua en Zacatecas”. Y remató: “Una solución definitiva, me atrevo a decir que no existe”.
Para “aligerar el problema” Pinedo Morales propuso un conjunto de soluciones como la tecnificación del campo y el uso racional del vital líquido que tanto desperdician los productores agrícolas, según su discurso del 9 de octubre del 2020. Una solución que nunca adoptó David Monreal.

Gabriela fue de las diputadas que se sumó al reclamo legislativo presentado por su excompañero Omar Carrera Pérez, de someter a consulta la construcción de dicha obra pública. Los verdaderos “paladines” de la democracia.
Ya como secretaria General de Gobierno, Gabriela entró en contradicción: que ella nunca estuvo en contra de la presa, sino de la forma en que había sido gestionada. De la consulta popular, ni Omar ni Gabriela volvieron a mencionar una sola palabra.
Suponemos que para ellos la “mejor forma” de consultar a la ciudadanía es la que realiza su patrón, David. Montado en un helicóptero (¿de seguridad?), resguardado por un convoy de corporaciones policiacas, para “convencer” de los beneficios de la presa a las y los ejidatarios de la comunidad del Potrero, en el municipio de Jiménez del Teúl.
Ni en el sexenio de Miguel Alonso Reyes se atrevieron a tanto.
