La alerta de viaje que emitió el Departamento de Estado del gobierno norteamericano para evitar traslados a los 58 municipios de Zacatecas, finalmente confirmó lo que la nueva gobernanza se empeña en esconder: los delitos de desaparición forzada y extorsión van a la alza, en proporción a la reducción de los homicidios dolosos.

David Monreal Ávila está obsesionado con la aritmética de las cifras del Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública, sin tomar en cuenta el crecimiento sostenido que han tenido otras conductas delictivas relacionadas con las actividades del crimen organizado en la entidad.

No es que la desaparición forzada y extorsión la realicen otras células delictivas, que no forman parte de las diversas dinámicas de violencia de los cárteles del narcotráfico. Por eso, su presunta “pacificación” volvió a quebrarse la mañana de este lunes en las inmediaciones de la Plaza Bicentenario.

Ahí se congregaron familiares y conocidos de José Rodolfo Cárdenas Olvera, reportado como “no localizado” desde el pasado 18 de agosto. Un importante colectivo de habitantes de la comunidad de Tacoaleche se trasladaron a la capital para exigirle a David que diera la cara, no por sus cifras, sino por la realidad palpable en las calles.

El dominio del crimen organizado en Zacatecas, que expuso abiertamente la administración de Donald J. Trump, justo se refiere a la correlación entre la presunta reducción de homicidios dolosos, y el incremento masivo de las fichas de búsqueda por todo el estado.

Desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador el crimen organizado puso en práctica la recolección de cadáveres (de sus filas o de sus rivales) para su inhumación irregular, lo que permitía jugar discrecionalmente con las cifras de homicidios dolosos que rebasaron las estadísticas hasta entonces conocidas.

Maquillar la cifras de muertos producto del conflicto entre bandas del crimen organizado, mientras las corporaciones de seguridad permanecían como meros testigos de los hechos delictivos, de ninguna manera iba a modificar el comportamiento de los cárteles del narcotráfico.

Por el contrario, se ofrecía un amplio margen de libertad mientras escondieran los cuerpos y dejaran de presentarlos en espectáculos grotescos para las redes sociales y los medios de comunicación. Fue ahí donde las desapariciones forzadas dieron un salto descomunal, y las paredes terminaron por tapizarse de fichas de búsqueda.

Hallazgos de colectivos de madres buscadoras como el del “Rancho Izaguirre” tienen un valor disruptivo precisamente porque desnudan la estrategia burocrática de ajustar las cifras a ciertas necesidades político electorales y administrativas. Entre esas estrategias se encuentra la de la presunta “pacificación de Zacatecas.

En los despachos de Rodrigo Reyes Mugüerza el tono institucional del cuarto informe de actividades de David Monreal (porque de “gobierno”, imposible) se vuelve incluso obstinado en declarar a la entidad -por decreto- como un estado “pacificado”. Hay “menos homicidios dolosos”, aunque las desapariciones saturen las paredes.

¿Cómo explican entonces las condiciones de asedio en la que vive la comunidad de Tacoaleche (y sus alrededores), donde el cobro del crimen organizado por jornal, por cosecha, por venta de animales, y por traslado de mercancías (entre otros) se ha convertido en una forma de vida cotidiana para los productores agrícolas?

Si bien las ciudades de Zacatecas y Fresnillo (hoy gobernadas por la oposición) salieron de los peldaños de mayor peligro en términos de percepción de inseguridad, según el INEGI, eso no demerita el promedio de encuestados que opina, en un 87%, que el estado es todavía un lugar donde las actividades criminales abundan.

Empero, lemas como el del “Año de la Paz y el Bienestar” y la presunta “pacificación” suenan más bien a un eslogan burocrático que se encuentra lejos de entender la dinámica “multidimensional”David Monreal dixit- del complejo fenómeno delictivo que dicen “enfrentar” con la compra, al contado, de un helicóptero artillado.

Que el Departamento de Estado norteamericano no conoce de primera mano la “realidad” de Zacatecas, más parece una presunción de la Mesa Estatal de Construcción de Paz y Seguridad, que los resultados de su “política de seguridad”.

Un grupo nutrido de habitantes de una comunidad de Guadalupe vino a recordarles que sólo ellos viven en una burbuja, en donde tampoco se salvan del clima de violencia. El hecho de que ciertos traslados David Monreal los realice en aquel helicóptero, y no por tierra, lo dice todo.


#Casulidades: El incremento es paulatino, pero constante. Hasta el último corte, Saúl Monreal Ávila contabilizó 800 simpatizantes que conformarían su estructura de comités de promoción en los 58 municipios del estado.

El mensaje es claro: son estructuras que, pese a recibir programas sociales, no participarán con la Secta del Bienestar en la elección del 2027. Las escisiones comienzan a mostrarse más claramente en el partido guinda.

Lo mismo que los comités de participación que presume Ulises Mejía Haro, quien perdió cualquier influencia que pudo haber tenido en el gobierno municipal de Armando Contreras Mata, presidente de Pinos.

También vendrán los comités de promoción de José Narro Céspedes, que a finales de septiembre presentará en su informe de actividades. Lo que nos lleva a entender que en Morena existe todo, menos unidad. La misma que Verónica Díaz Robles está muy lejos de alcanzar.

Rodrigo Reyes no tiene comités ni simpatizantes. Vaya, ni dentro del gabinete ha logrado construir afectos, sino displicencias. Afuera, lo único que se nota es un funcionario envuelto en su propia soberbia.

David Monreal piensa que podrá imponer candidatos de nueva cuenta con un partido cooptado en la figura de Rubén Flores Márquez. El de la Ciudad de México únicamente tiene voz para la senadora guinda, lo que ahondará las diferencias.

La fórmula se presta para la ruptura total: de mantener el control excluyente, David y Verónica asistirían sin respaldo a las urnas en 2027, y con una estructura que comienza a desgajarse por su propia prepotencia.

Una elección de gobernador no se trata únicamente de credencializar beneficiarios de programas sociales. A menos que David piense que en 2021 alcanzó la gubernatura por Verónica, y no por la confluencia de intereses que siempre respaldó Ricardo desde la Ciudad de México.

Nota: Con imágenes de Edgar Chávez, sobre la manifestación de este lunes en la Plaza Bicentenario.

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