Si ya son pocas -casi escasas- las noticias que David Monreal Ávila pretende ofrecer en su “cuarto informe” (a secas), los exsocios con los que diseñó la construcción del segundo piso en Zacatecas le han mostrado un panorama todavía menos alentador para su penúltimo año de “gobierno” (así le dicen): 313 millones de pesos están en juego.

En voz del ingeniero Raúl Reza Navarrete, apoderado legal de Calzada Construcciones y de Construcciones y Dragados del Sureste, la Secretaría de Obras Públicas conoció el desacuerdo del finiquito por la terminación anticipada del contrato para la construcción del viaducto elevado.

El oficio CALCO-DPR-SOP-147-2025, el cual pudo conocer Agenda Política, previene a Mildred Karla Montes Incháurregui de un probable litigio mientras la dependencia que encabeza no reconozca quince estimaciones de gastos realizados por ambas empresas entre el 23 de marzo del 2024 y el 13 de marzo del 2025.

Estos rubros consisten, según las constructoras, en: instalación y montaje de oficinas, almacén, bodega y talleres de la contratista. Liquidación del personal obrero y administrativo directamente adscrito a la obra. Fosos para colocación de moldes de elementos prefabricados, y moldes para fabricación de estructuras.

De igual forma, entre Calzada Construcciones y Dragados del Sureste pagaron por la expedición de garantías de cumplimiento del contrato, transporte de llegada y retiro de maquinaria para la ejecución de trabajos, y todos los materiales e insumos del almacén utilizados en el periodo de ejecución de la obra cancelada.

El 11 de agosto del año en curso, Leticia Carreón Guardado, Residente de Supervisión de Obra, además recibió del consorcio de HYCSA toda la información complementaria que tuvo que haber sido considerada dentro del finiquito, situación que, a decir del apoderado legal, cayó en omisión por parte de la funcionaria.

Así lo asentaron posteriormente en el oficio CALCO-DPR-SOP-148-2025 con el que dejan constancia de la entrega de diez carpetas que guardan folios del 001 al 06145, relacionados con la memoria descriptiva de planeación integral de la planta de prefabricados, y la memoria descriptiva de las instalaciones auxiliares de la obra.

Lo mismo que la relación y sustento de facturación referente al suministro de materiales e insumos para la construcción de elementos prefabricados. En ese mismo documento se afirmó haber incluido el análisis de costos indirectos; el catálogo de conceptos y cantidades; verificación de CFDI’s por el SAT; y el programa mensual de mano de obra, maquinaria y equipos de construcción.

Esto en respuesta a que Mildred Montes, el pasado 8 de agosto, “puso a la vista de la Contratista el Finiquito del Contrato de Obra Pública”, del cual Raúl Reza Navarrete realizó distintas precisiones por las irregularidades que quedaron expuestas. En primer lugar, el apoderado legal de las constructoras cuestionó el contenido de dicho documento.

Según informa: “El finiquito presentado no establece de manera clara y precisa los conceptos que integran el saldo referido por la Residente de Supervisión de Obra… [quien] omitió describir los trabajos realizados por la Contratista, de conformidad con el artículo 136 fracción III de la Ley de Obras Públicas”.

Luego precisa que el finiquito de la SOP “no considera la totalidad de la documentación presentada por el Contratista… [y] no considera conceptos que fueron acreditados” por las constructoras de HYCSA. En respuesta, Reza Navarrete informó que ambas constructoras, a partir de la fecha, “se reservan el ejercicio de acciones legales” contra la nueva gobernanza.

De los 547 millones de pesos que David Monreal otorgó en adelanto, a través de Ricardo Olivares Sánchez (a solicitud de José Luis de la Peña Alonso), los empresarios Alejandro Calzada Prats y Luis Enrique Camarena Muñoz pelearían por justificar 313 millones de pesos ejercidos en abrir y cerrar un boquete en el bulevar metropolitano.

Sin embargo, las posibles acciones legales a emprenderse no serían la peor noticia que recién le dieron al de la nueva gobernanza, pues David finalmente entendió que sólo un finiquito en las dimensiones que reclama HYCSA puede destrabar la “extinción” total del fideicomiso del segundo piso, el cual guarda otros mil millones de pesos -en pleno subejercicio.

Y los responsables más visibles hoy se encuentran cobrando en nómina por presuntas “asesorías”, tal como se le vio a José Luis de la Peña el pasado miércoles -sin nada más qué hacer- en el evento inaugural de las nuevas instalaciones de la 82 Compañía de la Guardia Nacional, en la capital del estado (al que invitaron a un Miguel Varela Pinedo libre de supuestos actos anticipados de campaña).

Mientras que Ricardo Olivares presumía sus “gestiones” con los futbolistas Pavel Pardo y Osvaldo Sánchez, el primero de los cuales estaría involucrado en la presunta inversión (con moche incluido) de 1 mil 500 millones de pesos para la construcción de un hospital privado de primer nivel en Zacatecas. Claro, de los 313 millones del viaducto elevado Olivares Sánchez (promotor de la campaña de Rodrigo Reyes Mugüerza en Alkimia TV) prefiere guardar silencio.


#Casualidades: Quienes no tienen ningún inconveniente con ser excluidos de donde se encuentran relegados, manejan sus aspiraciones muy “disciplinados”. Para Ulises Mejía Haro o José Narro Céspedes, da igual que Rubén Flores Márquez no los considere dentro del Comité Estatal de Morena.

Pareciera como si esperaran una definición nacional con tal de alinearse en el barco y no perder la oportunidad de subsistir como candidatos guindas, aunque no aparezcan en la boleta al gobierno estatal.

Si eligen a Verónica Díaz Robles, lo mismo Ulises y Narro bien podrían acomodarse a la “disciplina” de exclusión que mantiene Rubén Flores, trabajar por lo suyo y hacer como que impulsan la candidatura ajena. Porque da igual que en el partido, a nivel local, no existan realmente.

Da igual si ambos diputados federales no reciben invitaciones al cuarto informe (a secas) de David Monreal. No ven como inconveniente ni como algo extraño el talante de cerrazón y de división en un partido que necesita unidad, sí o sí.

En el intercambio que siempre realizan en la cúpula de Morena, a final del día los pueden tomar en cuenta “para algo”. Como a Ulises, que buscaría nuevamente la capital de Zacatecas, en caso de no tener la candidatura al gobierno (y por eso ahora incluso lo carean con Rodrigo Reyes).

O la indiferencia de Narro de repetir en algún espacio legislativo (nacional o local), la disciplina es tanta que hacen creer como que un pleito entre Saúl Monreal y Verónica Díaz resulta un escenario “lamentable”. ¿Más lamentable que su sumisión? No creo.

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