La inversión total en el Sistema Integrado de Transporte “PLATABUS” ha decaído, en términos reales, un 90% de lo que David Monreal Ávila ofreció públicamente para dicha modificación urbana. Dijo, inicialmente, que se invertirían 2 mil millones de pesos, que luego bajaron a 1 mil millones, y hoy, sólo hay 200 millones verificables en físico.
Estos estarían relacionados con la Terminal 1 del proyecto de movilidad que arrastra desde el sexenio de Miguel Alejandro Alonso Reyes. Originalmente, David declaró en agosto del 2022 que los recursos presupuestados para el sistema de transporte habían sido fijados en aquellos 2 mil millones (que surgieron por arte de magia).
Luego, en febrero del 2024, durante un recorrido de inspección, Luz Eugenia Pérez Haro y su jefe en el ejecutivo aseguraron que, más bien, los recursos totales alcanzaban los 935 millones de pesos, y que la Terminal 1 mostraba un avance físico del 70% utilizando una parte de ese mismo presupuesto. O sea, 1 mil 65 millones menos. El por qué, sólo David lo sabe.
El mismo discurso repitieron nuevamente, ya con pocas perspectivas de desarrollar sin contratiempos el viaducto elevado, en febrero del 2025. El que se dice gobernador explicó en otro boletín oficial que, en efecto, el PLATABUS tendría esos mismos 935 millones, y que el “avance global” del proyecto alcanzaba un 60% registrado.
Ahora, durante la comparecencia de Luz Eugenia Pérez Haro, titular de SEDUVOT, confirmamos lo que en Agenda Política, en conjunto con Verónica Trujillo Noticias, dimos a conocer desde octubre del 2024: “las cuentas alegres” de aquella dependencia ni siquiera alcanzaban los 200 millones que hoy por fin presumen, y en un cuatro años apenas completaron esa cantidad.

Pérez Haro vuelve a meterse en un vericueto discursivo, pues afirmó hace unos días que “la terminal 2 representa menos impacto en temas de obra. Lleva menos edificación. Las dos terminales tienen condiciones distintas”. La terminal de Guadalupe, según la funcionaria, se encuentra en un 40% de construcción.
La lógica oficial es que habrá un gasto menor que los 200 millones (que desde 2021 proyectaron aterrizar en la Terminal 1) en el segundo centro de transferencia del PLATABUS. Lo que dejaría a Luz Eugenia con un presupuesto promedio de 600 millones ¿para edificar paradas de autobús y adquirir los vehículos de transporte?
Si en cuatro años apenas ha podido presentar cinco licitaciones, únicamente para las terminales de transferencia, ¿en dos años “sí o sí” licitará más del doble del presupuesto que ha ejercido desde que llegó a la Secretaría? Más interesante aún: ¿cómo va a justificar esos recursos ya sin incluir el gasto en las terminales?
Si tomamos en cuenta que el “avance global” en el que presuntamente se encuentra todo el proyecto del PLATABUS es del 60%, ¿eso significa que el 40% restante es todavía más caro que el grueso de toda la obra? Es eso o que las cifras que declara David, en la mayoría de los casos dentro de sus sexenio, están infladas.
Un tema de trascendencia que olvidó aclarar la titular de SEDUVOT tiene que ver con qué parte de los recursos del PLATABUS se encuentran en el Fideicomiso del viaducto elevado, ya que, según el plan de “Movilidad para el Bienestar” la mitad de los 7 mil millones totales entrarían a esa bolsa opaca.

No lo hizo porque, además, David dio la indicación expresa a su gabinete de no tocar el tema en las comparecencias. Cualquier referencia al segundo piso, aún y cuando era una controversia que naturalmente aparecería en la glosa, debía reducirse a repetir las mentiras que Rodrigo Reyes Mugüerza y José Luis de la Peña Alonso pusieron en la opinión pública desde finales del 2024.
Empero, existe esperanza entre el clan de la nueva gobernanza, de acuerdo con las declaraciones de la diputada Susana Barragán Espinosa, que deslizó la posibilidad de continuar con el proyecto en 2027. ¿Y por qué no presentarlo otra vez en este mismo sexenio, si ya tienen a los jueces del Bienestar a su lado? Valga la reflexión.
Tendría que ver también con la postura de la titular de Obras Públicas, Mildret Montes Incháurregui, que se refirió al fallido segundo piso, dentro de su comparecencia, como uno que no presenta anomalías y que siempre contó con los permisos de construcción, debido a lo cual no había nada que averiguar en su dependencia.
Si bien aventó el balón a la cancha de Ernesto González Romo, obvió la secretaria que en Obras Públicas, como en cualquier otra área gubernamental, existen Órganos Internos de Control sobre los que recaen el acompañamiento de las averiguaciones que realiza la Secretaría de la Función Pública.
No obstante, la ausencia de cualquier referencia al viaducto elevado en el boletín sobre la comparecencia de Mildret Montes que difundió la Coordinación de Comunicación Social sólo confirma que, para David, la frustrada obra (de la cual aún no puede recuperar más de mil millones del fideicomiso) es una herida que supura bastante rencor.
#Casualidades: ¿Alguien ha visto al diputado Carlos Alberto Puente Salas después de su informe/destape legislativo? Permanecen algunas de sus lonas publicitarias, pero del ojiverde ecologista no hay indicios, otra vez.
Desapareció, como sus intentos de aspiración a la candidatura a la que siempre apunta para obtener alguna curul plurinominal a cambio. Esa es la inconstancia de los del PVEM, que todavía no definen si buscarán alianza con Morena o no.
El único más visible en su partido es Jorge Miranda Castro, que fue a comparecer a comisiones con todo y los parabienes de algunos(as) priistas que antes lo “asesoraban” en el ayuntamiento. Un ejercicio de “rendición de cuentas” armado, y sin sustancia.

Se le olvidó, casualmente, que además de hablar como titular de Economía, en su paso por la Secretaría de Finanzas con Alejandro Tello Cristerna y Amalia García Medina, también tuvo responsabilidad en los distintos déficits que hoy enfrenta.
Como los destinos del Impuesto Sobre Nóminas que siempre defendió frente a los empresarios a los que les inventó una carga impositiva que siempre terminaba en gastos discrecionales, y no en su objetivo primordial.
O las “presiones” a las empresas mineras a las que ahora exige instalen sus consorcios en Zacatecas para que paguen más impuestos, pese al clima generalizado de inseguridad. ¿Y por qué no les sugirió lo mismo cuando se sentó a la mesa a negociar las cargas impositivas por remediación ambiental, en el quinquenio pasado?
Por cierto, ¿ya se olvidó que los trabajadores de la gasolinera “La Villita” fueron los primeros en manifestarse contra el viaducto elevado? Meses después, el que andaba en busca de chamba coincidentemente empezó a despachar en Economía. Pero pues, cada quien…
