En la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ya conocen a David Monreal Ávila como un “servidor público” (según él) que deja en subejercicio parte de los presupuestos que le asigna la federación. El Crédito Ganadero a la Palabra fue el referente más preciso de la absoluta negligencia con la que administra el dinero público.
En este le habían asignado 4 mil millones de pesos, con los que promovió su temprana candidatura durante el 2019, como parte del acuerdo entre Andrés Manuel López Obrador con los los de Puebla del Palmar para pagar su respaldo a Morena una vez instalada la Cuarta Transformación en Palacio Nacional.
David apenas pudo comprobar 900 millones de pesos, pues en realidad distraía más días de su agenda como “coordinador de ganadería” en giras por los municipios de Zacatecas, acompañado de Verónica Díaz Robles, a quien entonces habían asignado la dispersión de los apoyos sociales de la 4T.
Su prioridad era la campaña del 2021. Posicionar su nombre a como diera lugar ya sea repartiendo animales enfermos y forrajes, o becas del Bienestar. El resultado hoy todos (incluidos los suyos) lo sufren. Poco ha cambiado desde entonces, salvo que -como aquí advertimos a tiempo- terminó por destruir lo que estuvo a su cargo.
Entre esas responsabilidades se encuentra proyecto de la presa Milpillas, el cual ha caído en subejercicio. David Monreal se había comprometido, él mismo, a generar las condiciones sociales óptimas que permitieran la adquisición de los terrenos donde se construiría la mega recolectora, de tal manera que caminara con certeza jurídica.

Sin embargo, aquel proyecto “bondadoso” (como lo calificó repetidas veces) que teóricamente garantizaría “el derecho humano al agua”, en realidad nunca cayó en la canasta de prioridades de su disfuncional nueva gobernanza. Su verdadera preocupación siempre fue el viaducto elevado, que también se encargó de derrumbar.
De acuerdo con el cronograma que establecieron entre el gobierno estatal y la federación, la presa Milpillas tendría que haberse licitado a más tardar en el mes julio, para poder cumplir algunos trabajos de construcción en agosto de este mismo año. No obstante, ningún(a) titular del gabinete ayudó para que eso sucediera.
Si bien el proyecto recaía en buena medida dentro de las tareas de la Secretaría de Agua y Medio Ambiente, las mesas de acuerdo y gestión con las y los ejidatarios de las comunidades afectadas de Jiménez del Teúl no pasaron de una simple promesa y un intento de intimidación cuando David visitó la región con sendos destacamentos.
En la nueva gobernanza nadie quiso tomar responsabilidad del conflicto con los grupos ejidatarios. Era cuestión de semanas para que la SHCP exigiera cuentas de los 350 millones de pesos que había otorgado en este 2025 para la actualización de estudios y actualización del proyecto, la licitación y el inicio de la obra.
Sin cumplir esos requisitos, el Proyecto de Egresos de la Federación para 2026 no podía sostener los 2 mil millones de pesos que había contemplado, pues simplemente no había nada que respaldara una inversión de tal magnitud sin haber ni siquiera licitado la obra a falta de certeza jurídica sobre la tenencia de la tierra.

David se escudará ahora en presuntos intereses que afectan la percepción de las y los ejidatarios sobre la mega obra hídrica, cuando en realidad su “gobierno” (así le dicen) sólo se dedicó a difundir unos cuantos boletines que explicaban ciertos detalles de las reuniones que llegó a encabezar Rodrigo Reyes Mugüerza en el tema.
Mesas de trabajo a las que sólo asistían funcionarios municipales, estatales y federales, sin la debida representación de las comunidades de El Potrero, Atotonilco, Estancia de Guadalupe y Corrales, aún y cuando habían establecido un cronograma bastante estricto y, francamente, difícil de cumplir.
De tal manera que, como se ha explicado, la presa Milpillas servía más a la nueva gobernanza como un distractor del fallido viaducto elevado, que como un proyecto para “salvaguardar el derecho humano al agua”. Sabían de antemano que estaba destinado al fracaso y que ese dinero tendría que ser reintegrado.
En próximos semanas recibirán la solicitud de la Secretaría de Hacienda para el reintegro de recursos a la Tesorería de la Federación, si no es que ya se encuentran en ese proceso. Empero, del compromiso que asumió David con Claudia Sheinbaum Pardo no habrá manera de “reintegrar” la confianza… ni con caprichos, amenazas o berrinches.
#Casualidades: Ya le tomaron la palabra al que se dice “gobernador”. En un video breve, pero contundente, Zaira Ivonne Villagrana Tiscareño confirmó que, en Zacatecas, como lo dijo David, “ni lo mismo, ni los mismos”.
Metida de lleno en las cuestiones del partido guinda, y previendo aparecer en las mediciones de Morena como la cuota femenina del grupo que encabeza Alfonso Ramírez Cuellar, la extitular de SEMUJER le respondió a David.
Por aquello de la paridad de género, también recordó que ese “ni lo mismo” va de la mano con un “ni las mismas”, recordando la estrategia de imposición que siguen desde el gabinete para beneficiar a la senadora del nepotismo.

Zaira Villagrana ha logrado construir equipo con un personaje clave en el seguimiento de los intereses que tiene Palacio Nacional en la agenda nacional y estatal, como lo demuestra la extensa agenda de “La Polla” Ramírez.
Dentro de ese grupo, Villagrana Tiscareño se perfila como la cuota femenina que llevará Ramírez Cuellar a la mesa de negociación para que sea incluida en los sondeos y los acuerdos electorales con miras a las votaciones del 2027.
De ahí que su discurso contra la simulación y la imposición de “los mismos y las mismas”, además de tomarle la palabra a David, busque generar una posición más clara de lo que opinan en ese equipo sobre el procesos sucesorio en Zacatecas.
