Los “informes legislativos” de la senadora Verónica Díaz Robles inauguraron una etapa política en Zacatecas sin retorno. La presencia, forzada, del gabinete de la nueva gobernanza en estos “ejercicios de rendición de cuentas” despejaron dudas (que siempre estuvieron claras) sobre las preferencias de David Monreal Ávila.
Aunque lo más visible se concentró en las figuras “gubernamentales”, los municipios también recibieron la instrucción de disciplina hacia una aspiración que tiene las manos metidas en la administración estatal desde septiembre del 2021. Nada ajeno a Verónica podía sobresalir antes de las encuestas de Morena.
Un “paso en falso” que la oposición no capitalizó porque permanecen a la expectativa de lo que ocurra en el partido guinda. En ese espacio de incertidumbre han surgido toda especie de rumores sobre la “garantía” que tiene David de repetir una especie de chantaje al Comité Ejecutivo Nacional para que respalden a su delfín(a).
Hablo de chantaje porque a todos quedó claro, gracias a las declaraciones del entonces dirigente nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo, que las encuestas nunca favorecieron a Verónica Díaz. Como tampoco le benefician en este momento (según los sondeos conocidos), después de casi 7 años de operar todos los programas sociales en Zacatecas.
Es lógico pensar que, en consecuencia, existieron presiones detrás del telón del CEN de Morena para que las mediciones -que la dejaban fuera de la contienda- pasaran a segundo término. Esas condicionantes tendrían hoy mucho menos peso desde el momento en que consiguieron su objetivo, un año y medio atrás.

“Garantía”, como tal, no existiría actualmente más allá de los números hasta ahora publicados. Y, lo que se aprecia ahí, es la paulatina pérdida de preferencias electorales de la senadora entre la población votante. No obstante, para David Monreal sólo se abren dos posibles escenarios en esta misma hipótesis.
Ambas son muy simples: si Verónica es candidata, David entra a operar la elección del 2027. Si Verónica, como lo dictan las encuestas, pierde la postulación, David se cruza de brazos y “saca las manos” de la elección. Hoy, el que se dice gobernador, habla en nombre de su innegable elegida e intenta construir compromisos para ella.
No obstante, utiliza la estructura de gobierno que ya recibe órdenes de la senadora desde 2021. En realidad, no hay nada nuevo que pueda ofrecer David después de cuatro años de romper consensos necesarios para mantener equilibrios (el de Ilse Guerrero es el más reciente ejemplo), incluso si su prioridad era garantizarse a sí mismo la sucesión para Verónica, como es su pretensión.
Además, haber utilizado las mismas presiones en 2024 lo único que generó entre la cúpula partidista fue una alerta de lo que venía para Zacatecas en la elección de término medio de la presidenta en Palacio Nacional. Sería ingenuo imaginar que Sheinbaum Pardo no espera, ni supone, que David vuelva a ejercer esos condicionamientos.
Resultaría incluso inverosímil suponer que en Palacio Nacional caería como sorpresa un segundo “berrinche” de David. Para los del segundo piso de la 4T está más que claro que la nueva gobernanza agotará todos los medios posibles de contención, antes de dar por perdida la única ruta para quedarse en el poder (que ya ejerce Verónica).

Uno de estos medios es cargar el barco hacia el secretario de Organización Política de Morena, Andrés Manuel López Beltrán. El “movimiento” se encuentra en abierto desafío interno a nivel nacional y los intereses se cruzan de formas tan turbias y oscuras cuando se trata de las lecturas detrás del asesinato de Carlos Manzo Rodríguez.
Por ello Claudia Sheinbaum buscó respaldo el día de ayer en una reunión con legisladores federales de su partido (senadores y diputados), de la que quedó excluido “Andy”, para dar presencia y relevancia a Luisa María Alcalde Luján. Es un momento de quiebre de fuerzas, que confirma la amenaza de revocación adelantada al 2027.
Es ahí donde se juega la verdadera lucha de poder entre los remanentes de Macuspana en el poder (Adán Augusto López Hernández y su “Barredora” junto con “Andy” López), y los del segundo piso de la transformación que caminan con Claudia (entre ellos Ricardo Monreal). Ya sabemos dónde colocaron todo su resto David y Verónica.
Se trata de una lucha por la supervivencia política. La del coordinador de diputados de Morena que ve su ruta de salida (y de jubilación política) en un espacio en el gabinete de Claudia, contra la de David que se ceñirá hasta el último momento a una segunda ola de empoderamiento de López Obrador, a través de la truculenta y silenciosa rebelión de Adán Augusto.
Por eso las suposiciones que hace la oposición de forma especulativa no tienen fundamento a la hora de afirmar que se repetirán los escenarios de 2024, con un “chantaje” que ya dio de sí. Una oposición que ni siquiera ha definido su coalición, anclada en el fervor de que Verónica asista a las boletas como “la rival a vencer”. ¡Valiente oferta electoral!
#Casualidades: Pese al llamado de mesura que provino del despacho del presidente municipal de Guadalupe, y la instrucción oficial de dirigir los esfuerzos para la aspiración de Verónica Díaz Robles, a José Saldívar Alcalde se le van las liebres.
Si, como decíamos al principio de este texto, los tiempos que inauguraron David y Verónica no tienen retorno, hasta los festejos de cumpleaños llevan mensajes implícitos entre quienes permanecen a la expectativa del clima electoral.
Podría ser un evento cualquiera, pero no es tiempo de celebrar como cualquier otro cumpleaños, junto con sus contemporáneos. Por eso despertó bastantes dudas las imágenes de una reciente celebración en la que “Pepe” Saldívar mostró que sus confianzas cotidianas no están del todo con los de Morena.

Desde Pablo Tello Cristerna hasta Arnoldo Rodríguez Reyes, los ahí reunidos (salvo una que otra excepción) no tienen compromisos con la nueva gobernanza y, probablemente, ni siquiera votarían por alguna candidatura guinda. Especialmente Pablo Tello, que junto con su hermano Alejandro, promueven a Fito Bonilla como aspirante del PRI en las boletas del 2027.
Si sólo fue una simple reunión, “Pepe” debería de recordar que pidió a su cabildo y a su administración mesura y cuidado en los tiempos políticos. “Con el ejemplo se predica”, si es que no quiere que el endeble equilibrio de su gobierno (una vez que se deshizo de los Zapata) se revierta.
A menos que quiera dar la imagen equivocada al presumir su cercanía con otros sectores porque no ve señales de certeza en su partido ni en el futuro electoral de Verónica Díaz, bien podría seguir su propia recomendación. Sus “amigos” de La Secta no suelen perdonar esos “errores”.
