Sin duda alguna, David Monreal Ávila recordará el “Año de la Paz y el Bienestar” como uno donde su gobierno marcó un punto culminante de absoluto fracaso. No sólo en el orden narrativo, sino en la consecución de proyectos que en realidad nunca fueron una prioridad durante su campaña electoral, como la construcción del viaducto elevado.
Del “rescate carretero” que prometió durante su etapa proselitista (después de que llevó a la ruina el Crédito Ganadero a la Palabra), a la lucha gubernamental con todo el brazo ejecutor administrativo para tratar de imponer una vialidad ilegal y sin relevancia (en comparación con el estado que aún guardan muchas carreteras en Zacatecas).
El 2025 fue el punto culminante de un “gobierno” (así le dicen) que sólo se ha dedicado a demostrar poder cuando intenta someter a sus enemigos públicos y políticos. El último de estos episodios fue el gran bochorno que nos regaló Rubén Flores Márquez cuando la crítica afectó su delgadísima piel (junto con la de David).
Sin embargo, ni legal ni administrativamente pudieron demostrar en el papel la solidez institucional (que no han alcanzado y que no van a alcanzar), que les permitiera concretar un esquema de desvío de miles de millones de pesos para darle un nuevo rostro -innecesario- al bulevar Adolfo López Mateos. Y todo gracias a la postura consistente de la sociedad civil.
A la fecha, el fracaso es de tal magnitud que David ni siquiera ha podido destrabar 1 mil 500 millones de pesos del Fideicomiso “irrevocable” para la construcción del viaducto elevado, pues prefirió estancarse en un frente jurídico contra el consorcio HYCSA (que ahora también los tiene de enemigos) por aproximadamente 350 millones de pesos adicionales de indemnización.

No hay manera de encontrar un solo triunfo de la nueva gobernanza en todo este entuerto político, gubernamental y administrativo que inició hace un año, en diciembre del 2024. Incluso David mantiene en nómina como “asesores” a quienes firmaron el contrato ahora judicializado: Ricardo Olivares Sánchez y José Luis De la Peña Alonso.
No siendo esto suficiente, el pasado mes septiembre el que se dice “gobernador” además concentró todos sus “esfuerzos” en apuntalar a la senadora Verónica Díaz Robles como su aspirante oficial, lo que terminó de quebrar el frágil equilibrio que subsistía al interior de su gabinete, e inauguró una etapa de incertidumbre y descontento.
Las “Posadas del Bienestar” se convirtieron en pasarelas de la lista de favoritos que buscan una postulación en 2027, bajo el cobijo de una aspirante que no crecerá en el ánimo ciudadano de las encuestas internas de Morena, tal como sucedió en la pasada elección -según palabras del propio exdirigente nacional, Mario Delgado Carrillo-.
Lo que tenemos hoy es una minoría inoperante (conocida como La Secta) incrustada en el esperpento mural de la nueva gobernanza, que comenzaron a promocionarse con recursos públicos porque no tienen otro objetivo ni otra prioridad. El mejor ejemplo es el de Gabriela Evangelina Pinedo Morales, al frente de una secretaría paralizada.
El problema con el magisterio es otro pináculo político de este sexenio, pues por primera vez en la historia de Zacatecas conocimos una marcha multitudinaria que congregó a más de 40 mil profesores en el primer cuadro del Centro Histórico de la ciudad capital, gracias a un pleito que inició precisamente Pinedo Morales.

Por un asunto de becas (reconocidas administrativamente y no saldadas), el estado se cimbró a lo largo y ancho de los 58 municipios, dejando los prolegómenos de la lucha que se ha extendido hasta once meses posteriores. Es un conflicto latente porque las mesas de negociación no terminan de destrabar los reclamos de fondo.
La respuesta política de David luego fue tratar de adelgazar las filas del magisterio sindicalizado a través de una mudanza a la nómina federal, sin garantías de ningún tipo porque, a la fecha, no hay ningún acuerdo en firme que incluya el compromiso de la SEP para atraer todas esas plazas y enlistarlas en su presupuesto.
Si a eso añadimos la administración discrecional de recursos impuesta por Carlos Alberto Zúñiga Rivera (con el visto bueno de David, aunque lo nieguen) al gabinete, municipios aliados y proveedores, lo que tenemos es un -dizque- “gobierno” sin consenso de ningún tipo, dispuesto a terminar sus días en una batalla abierta en la mayor cantidad de frentes posibles.
Ricardo Monreal Ávila tardó cinco largos en años en confirmar lo que Zacatecas veía desde el día uno de la administración, allá cuando la amnesia selectiva ya le hizo olvidar a su hermano David que cerró la llave del recursos a la burocracia, el Poder Judicial, el magisterio, los jubilados y pensionados a días de iniciado el sexenio.
Que se “acabaron el apellido” resulta pues en un momento de lucidez que todavía el presidente de JUCOPO en San Lázaro intenta mezclar con el trago amargo de otras declaraciones como que David es un “excelente gobernador”. Empero, que lo diga Ricardo no es más que la confirmación de lo que viene para los de Puebla del Palmar.
#Casualidades: Con 28 votos a favor y 2 en contra, Ruth Angélica Contreras Rodríguez demostró que su antecesor en la Secretaría de Finanzas no era el único gran operador de acuerdos al interior de la LXV Legislatura… pese al diputado Jesús Padilla Estrada.
La titular de SEFIN no sólo aterrizó una comparecencia lejana a la confrontación en el pleno, sino que demostró que solamente dos voces (por cálculo político individual) fueron las que llegaron tarde a intentar poner reflectores en el presupuesto 2026.
Mediante un comunicado oficial que circuló minutos posteriores a la aprobación del Paquete Económico, Ruth Contreras aprovechó para agradecer “la responsabilidad y disposición de diálogo de los legisladores” que sufragaron a favor.

Como articuladora de acuerdos legislativos prefirió no recargarse sólo en las causas de las bancadas oficiales, sino que se condujo en la tarea de convencimiento también entre la oposición, lo que le permitió evitarse un periodo extraordinario.
Para ser la primera vez que Contreras Rodríguez encabeza la operación de todo un Paquete Económico, que la Legislatura haya otorgado luz verde justo a la mitad de diciembre ya deja un antecedente de lo que podrá aterrizar más adelante.
Todavía la semana pasada dividía sus tareas entre vuelos a la Ciudad de México (de los que ya es cliente frecuente) para amarrar recursos del programa extraordinario educativo U080, y destensar algunos pasivos gubernamentales. Con todo ello encima, se dio tiempo para entregarle a David un presupuesto más que planchado.
Nota: esta columna regresará a su publicación habitual en la tercera semana de enero. Gracias a todas y todos por el favor de su lectura un año más (ya sea para informarse o para hacer corajes). ¡Felices fiestas y un próspero 2026!
