Cada vez queda más claro que La Secta del Bienestar en Zacatecas no moviliza por convicción a sus simpatizantes, promotores y patrocinadores. Buscan “apoyos” y presuntos “acuerdos” única y exclusivamente por coacción. La de Verónica Díaz Robles no es una campaña que atraiga; es, más bien, una que esclaviza (temporalmente).
Enfermeras inscritas en los programas de “Salud Casa por Casa”, que coordina Adilene Rosales Romero, informaron a Agenda Política que, básicamente, su trabajo consiste en repartir propaganda política de la Cuarta Transformación en cada hogar, a la vez que nutren de datos sus plataformas digitales sobre los padrones de beneficiarios.
La indicación que recibieron esta misma semana, de la delegada del Bienestar y sus subdelegados, era la de entregar cartas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y publicidad de la senadora Verónica Díaz, a condición de que era la única manera de que tuvieran trabajo, siempre y cuando continúe gobernando Morena. Tareas que ya realizaban las y los servidores de la nación desde principios de año.
Coincide con los testimonios que surgieron de la escuela secundaria general de la comunidad Tierra Blanca, del municipio de Loreto, la cual visitaron el pasado martes las y los funcionarios de Adilene Rosales. Ahí advirtieron que la forma más segura en que los programas sociales guindas subsistan era a través del voto ciudadano.
Pero, no mediante el sufragio libre. En palabras de las y los servidores: “esos programas van a desaparecer… la única que puede darle seguimiento el próximo sexenio es ‘Vero Díaz’, de lo contrario Zacatecas va a perder esos apoyos”. ¿Miedo a las encuestas que en el círculo de la senadora dicen“sólo sirven para dos cosas”?
Esta misma semana conocimos otra denuncia, ahora en el municipio de Tabasco, porque el partido guinda en Zacatecas utiliza bardas de propiedades de particulares para promover a Díaz Robles, sin el consentimiento de las personas que habitan las casas prácticamente vandalizadas.
O la indicación que fluyó de La Secta del Bienestar para que presidentes municipales, síndicos y regidores, así como funcionarios del mismo séquito, compartieran un meme con fines promocionales, como puso el ejemplo Gerardo Flores López (que, suponemos, sigue siendo su “coordinador” de medios oficialistas).
Tiene mucho sentido pues que las dichosas encuestas que “sólo sirven para dos cosas” pongan a la senadora de Morena en el fondo de las preferencias, si tomamos en cuenta que tiene todo el aparato gubernamental estatal y federal trabajando día y noche para posicionarla en cualquier sondeo electoral ahora conocido.
Los sondeos podrán “servir para dos cosas”, según ellos, en la rebatinga de poder en Morena. Eso no quita la posición en total desventaja desde la que inician David Monreal Ávila y su senadora delfín(a) dentro del juego de poder que encabezará Palacio Nacional. Luego, las encuestas guindas no dictarán sólo la elección de Morena, sino el proceso electoral en su totalidad.
Podrán incidir en las internas de un partido sumamente fragmentado, pero no pierden vigencia una vez se concluya el rompecabezas de candidaturas a los gobiernos estatales para la elección del 2027. Como tampoco modificarán su lógica de campaña en La Secta, que se parece más a un cascarón hueco (tiene forma y contenido, pero no hay nada en su interior).
Esa estructura lo que muestra es constante presión en cuanto al calendario de sondeos de Morena, que dicen que no tienen validez pues van a imponer a Verónica Díaz por encima de todo. Por ende, no tiene lógica que, con tanta confianza en la supuesta “imposición”, sigan preocupados por generar publicidad que le ayude en las mismas encuestas que minimizan.
Esto sucede así porque no existe certeza, ni señales, de dicha “imposición”. Y, por el contrario, las informaciones que provienen de las primeras mesas de consenso no dejan duda de que la senadora levanta más antipatías que preferencias, y tiene rivales mucho más fuertes a los cuales superar de aquí a junio (algo sumamente improbable).
Entonces, ¿de qué sirve pedirles a los servidores de la nación, subdelegados, alcaldes, cabildos, funcionarios estatales, (etcétera), que tapicen sus redes sociales de todo el contenido que produce Gerardo Flores? Son horas de videos e imágenes que no tienen impacto alguno en las encuestas de Morena a las que se apresuran a llegar.
¿Si ya está impuesta (o si David la va a imponer), por qué se molestan en promocionarla tan intempestivamente en cualquier oportunidad, cuando lo que tendrían que hacer es guardarla de la opinión pública antes de que siga cayendo de las preferencias ciudadanas? Porque, de ser así, como candidata aún le espera lo peor.
En esta campaña, Verónica no ha querido promover mensajes abiertamente que defiendan y den por bueno cualquier episodio del sexenio de David Monreal Ávila. Todo su discurso se dirige a la política social de la 4T. ¿No se han puesto a pensar qué pasará cuando tenga que cambiar de narrativa para centrarse en validar el total desastre de la nueva gobernanza? Por eso, si ya la impusieron, ¿para qué tanta promoción?
#Casualidades: Como adelantamos en este espacio el pasado martes, Miguel Ángel Varela Pinedo preparaba sus maletas para un viaje “express” acompañado de su familia, en medio de una administración que pende de un hilo.
Con bastante “responsabilidad”, según el de Tlaltenango, antes de partir cambió de tesorero por tercera vez (su pretensión era tomar la renuncia de Filiberto Hernández Venegas hasta su regreso), y regularizó el servicio de limpia que él mismo descompuso.
Sendas tareas (apagar el fuego que prendió) merecían una pausa en la Ciudad de las Luces y en el país de La Piel de Toro, a las que no podía dejar de asistir la diputada Karla Estrada García, y los dos hijos de la pareja albiazul (sus acompañantes oficiales).
Dentro del municipio se hablan de un total de 200 mil pesos de viáticos para esta aventura promocional de los de Tlaltenango. Menos mal que, según el presidente municipal, las arcas del ayuntamiento se encontraban en déficit.

Por eso, teóricamente, dejó sin renovar contrato al personal de limpia, afectando los días de recolección de basura en distintas colonias. No fue decisión de Guadalupe Flores, sino del alcalde, ponerse a revisar nómina iniciado el año.
La misma tarea a la que se avocó Aldo Peláez Mejía cuando tomó la dirigencia estatal del PAN en Zacatecas, y detuvo la contratación del personal del partido, afectando el pago de quincenas en el cambio de administración partidista.
Fue la primera vez que Miguel rompía gravemente el consenso al interior del PAN que, dice, será su vehículo para la próxima elección. Con la salvedad de que él mismo ha empujado un ambiente de división y tensión interna, en el que cada vez menos gente mete las manos fuego por el de Tlaltenango.
Por cierto, al corte de esta columna, su área de Comunicación Social y su jefatura de Oficina todavía no daban a conocer la agenda de actividades por el viejo continente, donde estará el edil hasta el 4 de febrero. Están más entretenidos en repartir encuestas y promocionarse a la siguiente candidatura a la alcaldía.




