Y se deslindó por completo. Ni siquiera le avisó al cabildo que, de nueva cuenta, iba a salir del país, sin una agenda todavía muy clara hacia el cierre de esta columna. Pero, Miguel Ángel Varela Pinedo ya se encuentra en los Estados Unidos, y dejó dos oficios contradictorios donde se lava las manos de lo que pase el próximo 8M en Zacatecas.
Por un lado, el 24 de febrero giran un aviso a la Comisión Estatal de Derechos Humanos para notificarle que, prácticamente, la policía municipal estaría acuartelada este domingo. En otra “carta”, fechada tres días después, Varela Pinedo dice que siempre no, porque el ayuntamiento sí participaría en alguna estrategia de contención.
Tal cual, el de Tlaltenango explica: “Esta administración, reconoce con total responsabilidad el deber de generar, promover, garantizar, y coadyuvar con todas las acciones de seguridad para el ejercicio del derecho a la libre manifestación sin confrontación; privilegiando el diálogo, la empatía y el acompañamiento institucional”.
¿Por qué Miguel cambió la versión del primer oficio, que recibió luego Maricela Dimas Reveles el 4 de marzo? ¿Por qué la carta que publicó en sus redes sociales no explicaba, tal cual, como en su pretensión original, que el municipio “se abstendrá de participar en cualquier operativo de seguridad o de cualquier otra naturaleza”?
¿Qué cambió entre uno y otro documento? Hasta ahora no existe explicación alguna de la autoridad, sino un vacío informativo que Raymundo Moreno Romero intenta llenar con sus aspiraciones políticas personales entrando en conflicto en redes sociales contra Rodrigo Reyes Mugüerza para tratar de capitalizar algo en las encuestas. Situación que no es de incumbencia pública o ciudadana.
Entre su faceta de “coordinador de asesores”, o presunto coordinador de comunicación social, el que hace las veces de “vocero” se dedica de lleno a buscar la ruta para promoverse como “dizque” aspirante. Cuando sus intereses le regalan tiempo de sobra, hace como que revisa la “estrategia publicitaria” del de Tlaltenango.
Raymundo Moreno era el encargado de dar a conocer públicamente la agenda de la familia Varela Estrada en su viaje de turismo político por Europa, antes de difundirla vía redes sociales mediante videos e imágenes con seis horas de diferencia entre su “reuniones” en la capital y sus “reuniones” en la península ibérica. Una total pifia.
Nos encontramos exactamente en el mismo escenario que el de enero: Varela sale de viaje, nadie conoce ni ha explicado sus presuntos compromisos (ahora en los Estados Unidos), vuelve a pedir viáticos que cambia por efectivo antes de trasladarse al extranjero (2 mil 500 dólares en total), y se va sin avisarle siquiera al cabildo.
Cuando salió a Europa tuvo que arreglar la crisis en la tesorería del municipio a regañadientes, pues la idea era revisar la renuncia de Filiberto Hernández Venegas a su regreso. Y relativamente alivió el problema de contrataciones -que se había advertido desde diciembre-, por las cuales el servicio de limpia decayó a inicios de año.
Ahora deja en el limbo la participación del ayuntamiento en las responsabilidades administrativas del municipio, como las que tienen que ver con tareas de seguridad para las cuales -teóricamente- han dado capacitación a sus cuerpos policiacos en materia de derechos humanos y libre manifestación.

Claro, cuando tú mismo accedes a que la Mesa Estatal de Construcción de Paz te ratifique al director de Seguridad Pública Municipal que participó en la represión del 8M, en vez de modificar todas las decisiones que tomó en ese entonces Jorge Miranda Castro… ¿mejor difundes dos oficios que se contradicen por sí mismos?
Luego alistas tus maletas y te vas de viaje, con el pretexto de que es más importante una presunta reunión de turismo (a la que faltaste en España porque llegaste días después con otra agenda), y vuelves a tomar dinero en efectivo para no dejar rastro de las compras que realices en tu supuesta gira oficial. Sí, así “piensa” el de Tlaltenango.
De lo que realice el Instituto Municipal para las Mujeres y la Igualdad (INMUZAI), del que su directora no deja de quejarse en privado porque Varela le redujo los recursos para este 2026… ni un comunicado o boletín oficial donde se consigne que las corporaciones de Gustavo Serrano Osornio operarían con un protocolo distinto.
¿De las decenas de compras apócrifas para triangular recursos asignados a las actividades específicas para el empoderamiento político de la mujer en el Partido Acción Nacional, y que sirvieron para imprimir los pasquines promocionales de Varela que reparten las y los funcionarios del municipio en las colonias de la capital? Nada.
Pues qué barato les salió venderles a algunas “anarquías” un oficio de deslinde que lo mismo dice una cosa que luego contradice otro oficio, sin entender ni cuestionar el contexto de lo que significa en verdad el 8M para la administración de Miguel Ángel Varela Pinedo. Vaya, hasta los “venenosos” cayeron en este circo. ¿Y el de Tlaltenango? Gastando viáticos en MacAllen ¡Suave!
#Casualidades: En el Comité Ejecutivo Nacional de Morena aún no descifran qué van a hacer con su narrativa “anti-nepotismo”. Ese discurso que no se agota simplemente con quitar a Saúl Monreal Ávila de las encuestas internas.
La opinión pública simplemente no cree el cuento de que aquella restricción sólo aplica para el “Cachorro” de Puebla del Palmar, y no para la senadora Verónica Díaz Robles. Echarse un clavado en las redes sociales (a cualquier hora, cualquier día) deja muy claro el punto.
¿Qué resultados espera tener Luisa María Alcalde Luján en las encuestas, si la legisladora sigue sin desprenderse del oficialismo “davidista”? Del que ella dice que no existen “padrinazgos”, aunque la agenda de Carlos Alberto Zúñiga Rivera diga otra cosa.

Si le parece algo “agresivo” o “violento” bien puede dejar de asistir a los eventos de la nueva gobernanza. Puede también dejar de retratarse con David Monreal Ávila, o al menos lanzar una crítica al sexenio del que -dice- no se siente “apadrinada”.
Porque no todo es mandar a levantar encuestas con Héctor Zuno (tal cual lo hizo el que dice que no es su padrino en 2021). Mínimo deberían de pagar por asesoría en marketing político para que les explique su proveedor de qué trata la “consistencia” en el discurso de la candidata.
No todo es comprar push-polls (encuestas publicitarias) de último minuto, que son las únicas que se diferencian de todos los sondeos difundidos hasta el momento. Mientras no se separe del “davidismo”, su marca está destinada al voto de castigo. Y de aquí a mayo eso no va a cambiar.


