Las redes sociales del partido que hace como que dirige Aldo Peláez Mejía, dieron más prioridad a “La Ruta del Cambio” (una estrategia de promoción en territorio) que a su Consejo Estatal del pasado fin de semana. La razón de fondo es el ánimo fúnebre que se vivió al interior de la asamblea albiazul.
Los discursos de Miguel Ángel Varela Pinedo y Noemí Berenice Luna Ayala refrendaron lo que advertí aquí el pasado viernes sobre las divisiones al interior y la confrontación de grupos con la dirigencia nacional de Jorge Romero Herrera. Ambos confirmaron su crisis interna.
No sólo se trató del ambiente decaído y los -discretos- reclamos que se dejaron sentir en distintas ocasiones. El “infante azul” se dedicó a vender señales de presunta calma porque, según él, las auditorías forenses al ayuntamiento capitalino ya se encuentran “acordadas” y no tendrán repercusión alguna en las aspiraciones del de Tlaltenango.
Lo cual no sólo es falso, sino que muestra la frivolidad con la que Varela Pinedo intenta abordar un tema administrativo que terminará por hundir su carrera política en lo inmediato, afectando también a la oposición en las elecciones del 2027. Que quede claro: las auditorías van por todo y con todo, gracias a sus erradas decisiones.
Por eso le aseguró a la militancia albiazul que, con o sin coalición, el “infante azul” buscará que su partido le entregue la candidatura a gobernador. Lo que en el Consejo leyeron con bastante claridad, pues el interés de Varela Pinedo en estos momentos ya no es competir, sino convertir su campaña en un enorme cajero automático.

Esto porque, como lo reconoció el mismo Miguel, potencialmente el PRI de Zacatecas tiene un voto duro mucho más competitivo que el del PAN, aunque los de Acción Nacional tengan una marca que absorba el voto opositor. En ese escenario incluso habló de negociaciones donde se le pediría que espere seis años para esa candidatura.
Empero, si la dirigencia nacional toma otra decisión, el de Tlaltenango se resignaría “a competir de todos modos”. Bastante fuera de su realidad, y contradiciendo la necesidad de tomar en cuenta la gran estructura del tricolor, Varela incluso imaginó un escenario de triunfo del PAN sólo por cosechar “votos de castigo”.
Sus arengas no envalentonaron a nadie. Mucho menos cuando Noemí Luna secundó las palabras de Miguel en cuanto a que el Consejo Estatal no era la figura idónea para definir la decisión de coaligarse o no, sino dependía exclusivamente de los acuerdos que forme Jorge Romero, en los que supuestamente los tomarán en cuenta.
La diputada federal afirmó entre líneas lo que aquí se publicó hace una semana. La fracción de quienes apoyan las aspiraciones del de Tlaltenango están en el grupo del exdirigente nacional Marko Cortés Mendoza, cuyo brazo derecho es otro legislador federal, Armando Tejeda Cid (el de los “michoacanos” en la nómina capitalina).
Luna Ayala anticipó a los delegados que en su partido tendrán que soportar los criterios que imponga la dirigencia de Jorge Romero Herrera (en la comisión permanente), contrarios a los de Marko Cortés. Eso significa que, si el PAN se queda sin coalición porque así lo decide la dirigencia nacional, el partido se desfonda de inmediato.

En la misma línea discursiva de Miguel cuando recordó que Cortés Mendoza fue un dirigente “pro-aliancista”, Noemí explicó a quienes tenían dudas, que el futuro del PAN en Zacatecas depende única y exclusivamente de Romero Herrera. En un estado que sólo representa el 0,3% de competitividad para el dirigente nacional.
Por ende, competir sin coalición, gracias a todos los frentes que han abierto Aldo Peláez y Miguel Varela en distintos municipios, en la fracción legislativa del PAN, y dentro de su instituto político, llevaría al de Tlaltenango a ser el candidato de una raquítica minoría albiazul que no representa el verdadero sentir de la oposición.
En toda esta especie de catarsis y valoración objetiva (a medias) del escenario electoral, quienes tomaron el micrófono se dedicaron a dar pistas de la poca comunicación que tienen actualmente con su dirigente nacional. Luna Ayala incluso se atrevió a decir que sería Jorge Romero quien busque a Varela, y no al revés.
Tiene sentido que Noemí llenara de atributos narrativos a Miguel como candidato del PAN “echado para delante” y que ha “confrontado como nadie más” a Morena en Zacatecas. Para la diputada federal se cierran los espacios en caso de que el PAN no encabece la coalición y Varela tenga que buscar la reelección.
No obstante, Luna Ayala tiene un escenario todavía más crítico enfrente. Si, como ya lo ha dejado ver Miguel en algunas entrevistas, las auditorías acaban con su futuro político electoral (y así será), ¿con qué argumentos el PAN lanza una nueva candidatura en la capital, al convertirse Varela en un lastre para toda la oposición?
#Casualidades: Para terminar de arruinar su semana, el movimiento de los frijoleros desconoció abiertamente a Miguel Varela y a la gobernadora Teresa Jiménez Esquivel, mientras cerraban negociaciones con la asesoría del abogado Jorge Rada Luévano.
Cuando el de Tlaltenango quiso utilizar para su provecho personal una causa administrada por los hermanos Castro Trejo, resulta que Miguel sólo maximizó sus pérdidas que luego le echaron en cara.
Inventó aquello de que Teresa Jiménez les había ofrecido comprar a 20 mil pesos la tonelada de frijol, y cuatro días después los frijoleros desmintieron el juego del panista pues la gobernadora sólo había puesto 14 mil pesos por tonelada en la mesa.

Este miércoles, finalmente, los Castro Trejo apretaron jurídicamente a la representación de SEGOB, que llegó a Zacatecas con instrucciones de dar salida al problema. La negociación concluyó en la madrugada con la mejor propuesta.
El gobierno federal reconocía la compra de la tonelada de frijol en 27 mil pesos, única y exclusivamente en la adquisición de 2 mil toneladas que se repartirían entre 300 productores. El acopio se inició el mismo miércoles, con horas de retraso.
Aunque se habían establecido horarios para la entrega de costales y el ingreso de semillas, los frijoleros prefirieron realizar una conferencia de prensa al momento en que estaban citados. No obstante, el gobierno federal alargó los plazos para dar validez al acuerdo firmado por la madrugada.
PD. Quién lo diría. José Narro Céspedes tenía razón en cuanto los hermanos Castro Trejo. Y los hermanos Castro Trejo tenían razón en cuanto a José Narro Céspdes.
