El 28 de junio del 2023, la nueva gobernanza expidió el Decreto que establece las Bases para la Constitución del Fideicomiso Irrevocable de Administración, Inversión y Fuente de Pago para la Ejecución del Proyecto “Viaducto Elevado Boulevard Adolfo López Mateos y Calzada Héroes de Chapultepec”.

Como su nombre lo explica, a través de este instrumento normativo la administración de David Monreal Ávila renunció a la posibilidad de reservarse el derecho de revocar dicho Fideicomiso “ni a revertir la totalidad o parte de su patrimonio, sino hasta que se encuentren totalmente pagadas las obligaciones” con los fideicomisarios.

Seis meses después, el 13 de diciembre de ese mismo año, la Secretaría de Obras Públicas abrió la convocatoria para la licitación pública estatal EO-932063953-SOP055-2023, que concluyó el 12 de enero del 2024 con el fallo en favor de la empresa HYCSA (compuesta por Calzada Construcciones y Construcciones y Dragados del Sureste).

En teoría, el Fideicomiso que conformaron entonces con las firmas de Ricardo Olivares Sánchez y Guillermo Carrillo Pasillas, ya contaba con recursos por el orden de 1 mil 500 millones de pesos, en espera de un contrato plurianual que permitiera la dispersión del presupuesto del ahora extinto viaducto elevado.

Las partidas financieras que fueron aprobadas por la LXIV Legislatura estuvieron compuestas esencialmente de ingresos propios de la nueva gobernanza (subejercicios y reasignaciones presupuestales). Teóricamente, el Fideicomiso también contaría con otras fuentes de ingresos que nunca llegaron al proyecto.

Estos provenían del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF), la contratación de financiamientos (deuda pública), y algunos recursos federales “gestionados como subsidio, convenio o asignados y de apoyo directo al Proyecto” (sic), tal como quedó asentado en el artículo 4 del decreto.

Una vez iniciados los trabajos de la LXV Legislatura, el Paquete Económico 2025 fue aprobado sin un solo peso para dicha obra. Previo a la votación de las leyes de ingresos y egresos, David Monreal aseguró que los recursos del viaducto elevado no serían etiquetados en ese ejercicio fiscal porque ya se encontraban “asegurados”.

Habló de un promedio de entre 1 mil 200 y 1 mil 500 millones, a los cuales habrían de sumarse otros 1 mil millones que supuestamente habían sido comprometidos por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para la conclusión de la obra multimillonaria, sin que dicha aseveración contara con ningún respaldo financiero real.

Por el contrario, Sheinbaum Pardo reinició los trabajos del proyecto de la presa Milpillas, al que dirigiría buena parte de los recursos federales destinados a Zacatecas. Y en ninguno de los discursos de la presidenta de la república, durante sus giras en la entidad, se retomó la posibilidad de apoyar el segundo piso de David Monreal.

De acuerdo con el titular de Obras Públicas, José Luis de la Peña Alonso, la nueva gobernanza ahora revisa “toda la volumetría de los trabajos realizados” por parte de HYCSA, con la finalidad de verificar la comprobación y justificación de gastos que ejerció la constructora antes de la cancelación del proyecto.

Según le confirmó a El Sol de Zacatecas este lunes, su dependencia (como lo marca el Decreto de la conformación del Fideicomiso) solicitó transferir 547 millones de pesos “desde el 2024” a la empresa constructora, posterior al fallo de la licitación. Del resto de los 950 millones de pesos iniciales, la nueva gobernanza ha guardado absoluto silencio.

No sabemos con certeza qué cantidad entre 1 mil 200 y 1 mil 500 millones que dijo David ya habían sido asegurados para la obra, se encuentran aún en el Fideicomiso, ni qué instituciones financieras participan en ese instrumento normativo. Lo único cierto es que ese presupuesto hoy se encuentra en pleno subejercicio.

Ni Rodrigo Reyes Mugüerza, ni José Luis de la Peña, durante la conferencia de prensa a la que convocaron el pasado 27 de mayo para oficializar la cancelación del proyecto (que en este espacio dimos como primicia), otorgaron razón del mismo Fideicomiso que a estas alturas ya debieron revocar, aún cuando lo decretaran “irrevocable”.

Esto por la simple razón de que ese instrumento financiero ya no ampara ninguna obra, sino únicamente la terminación anticipada de su contrato. Además de que existen discrepancias entre las declaraciones de ambos secretarios en cuanto informan que los recursos tendrán destino en otra obras.

Por un lado, De la Peña Alonso afirma que aquellos 950 millones tendrán impacto en otras obras de la zona metropolitana, mientras que Reyes Mugüerza asegura que se reinvertirán en la (¿nueva?) autopista Zacatecas – Aguascalientes. ¿En serio es tan difícil darle un poco de orden al más grande fiasco del sexenio de David Monreal?


#Casualidades: Adelantaron vísperas en el PRI de Zacatecas, sin reglas ni estructura del proceso interno de selección de candidaturas. Si bien los tricolores ya enumeran aspirantes, lo que debieran de cuidar son las formas.

José Marco Antonio Olvera Acevedo puso los reflectores sobre cuatro nombres de posibles contendientes. Dos mujeres y dos hombres podrían disputar el espacio en la boleta de gubernatura en 2027, aún sin un método claro de asignación.

Con candado de por medio, como llamado a misa, el delegado del CEN les pidió (a quienes ocupan cargos públicos) no hacer uso de recursos del partido ni de sus funciones con la finalidad de posicionarse en el ánimo ciudadano.

En esa categoría entrarían tres de los cuatro mencionados: Claudia Edith Anaya Mota, Carlos Aurelio Peña Badillo y Fuensanta Guadalupe Guerrero Esquivel. Junto con el ahora empresario Adolfo Bonilla Gómez, los “nombrados” (porque destapados llevan años) tendrían la tarea de construir, apoyar y fortalecer las estructuras del otrora “partidazo”.

La prioridad es la de “evitar fracturas internas”, lo mismo que evitar sanciones de la autoridad electoral, misma que carece de un marco regulatorio de actos proselitistas previo al inicio del proceso electoral. Así tuvimos un Coordinador General de Ganadería en campaña, y el TRIJEZ enmudeció por tres años.

En el PRI de Zacatecas parece que construyen en solitario, pues no han mostrado interés en fijar las condiciones de un pacto de coalición. A catorce meses del inicio del proceso electoral 2026 – 2027, no hay nada para nadie… solo discursos.

Nota: debido al periodo de asueto oficial, esta columna retomará su publicación habitual a partir de la segunda semana de agosto.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *