Que eran falsas las versiones, dentro de su gabinete, apuntando a la decisión anticipada de cargar todo el apoyo de la nueva gobernanza para las aspiraciones de Verónica Díaz Robles. Eso le dijo David Monreal Ávila a las y los reporteros cuando le cuestionaron los recientes comentarios que trascendían entre sus “altos mandos”.
No se cumple un mes todavía de aquella mentira, y las imágenes de Carlos Alberto Zúñiga Rivera presente en el informe legislativo regional de la senadora de Morena confirman lo que distintos titulares de dependencias estatales le aseguraron a medios de comunicación, después de diversas reuniones de “destape” (a quien siempre estuvo destapada).
Lo dijimos aquí el pasado 30 de septiembre: no se trata de “sucesión”. David y Verónica se juegan el pellejo para mantener un poder que han ejercido de manera conjunta desde 2018. Lo único que “destapó” David fue la venda de los ojos que tenía todo el gabinete (y aliados), pensando que existía una tercia de “posibles” aspirantes alternos.
Nunca hubo tal “competencia” entre Bennelly Hernández Ruedas, Rodrigo Reyes Mugüerza, Susana Andrea Barragán Espinosa (más ocupada en desayunos que en su agenda legislativa), y Verónica Díaz. El nivel de ingenuidad fue mayúsculo como para que todos cayeran en la trampa de David, que no es un político muy estructurado.
El que se dice “gobernador” nunca ha confiado en nadie más que en Carlos Zúñiga y en su excuñada, hoy senadora de Morena. Uno porque es quien eligió David para cobrar moches, asignar contratos, amañar licitaciones, y llevar su agenda personal en la que impuso filtros sobre quién tenía derecho de audiencia con el ejecutivo.
La otra, porque servía de primer filtro cuando David fue candidato en 2016. La llamada telefónica que conocieron medios de comunicación durante la elección en contra de Alejandro Tello Cristerna, sin mencionar el nombre de Verónica Díaz, dejaba ver un alejamiento del candidato por su propio equipo cercano.
Ahí estaban Carlos Zúñiga, Víctor Humberto de la Torre Delgado y quien entonces era parte oficial de su familia, a manera de cuñada. David nunca quiso construir con nadie más, pues siempre ha existido en su pensamiento la idea interior de que todos lo han traicionado, incluidos sus hermanos Ricardo y Saúl.
Que Zúñiga haya vendido la idea de un presunto distanciamiento con Verónica, junto con Gabriela Evangelina Pinedo Morales, no pasaba más allá de un disgusto temporal, pues las decisiones de la senadora seguían (y siguen) imponiéndose en distintas áreas del “gobierno” (así le dicen) de David, incluidas SEDUZAC y la Jefatura de Oficina.
En esa columna publicada a finales de septiembre, se insistió en la hipótesis de que David en realidad inauguraba una especie de “depuración” de su gabinete, a partir de una orden condicional: quienes se queden están obligados a apoyar la continuidad a través de Verónica. Los que no coincidan, pueden entregar su nombramiento (o al menos eso dio a entender).
El mayor incentivo para “respaldar” las aspiraciones contra las que presuntamente David los llamaba a competir en un primer momento, como el caso de Rodrigo Reyes Mugüerza, era recuperar algo de todo lo perdido. La dignidad no entra en esa posibilidad… a diferencia de una candidatura por la capital de Zacatecas, por ejemplo.
Aún y con las bardas y los medallones de los taxis que lucen mensajes como “RR (Rumbo Renovado)”, el titular de la General de Gobierno sigue siendo tan ingenuo como para pensar que Verónica respetaría su presunta candidatura, ahora completamente acotada a la presidencia municipal de Zacatecas. Una aspiración de por sí perdida.
Eso sucede cuando pasan demasiado tiempo dentro de una burbuja, conteniendo la realidad a través de falsedades con las que no convencen a nadie. Una vez desnudado el juego que le tendió David a Rodrigo, ahora le pone una zanahoria en frente a su secretario para que siga caminando hacia el limbo electoral en el que se encuentra.
Reyes Mugüerza no tiene estructura alguna a su nombre. Todas las reuniones las realiza con líderes de colonias prestadas por otras fuerzas políticas. En términos de votos, el valor de Rodrigo es cero, pues ni siquiera en la percepción pública podría capitalizar adeptos después de destruir su propia imagen para “proteger” a David.
Las mismas huestes que llevó a su última comparecencia en la LXV Legislatura son las que convoca Mariano Casas Valadez en sus reuniones de estructuras de la capital. Están inscritas a Morena, y las únicas dueñas de los padrones, por el momento, son Verónica Díaz y Adilene Rosales Romero.
Es el mejor escenario tanto para David como para Verónica, y no sólo en el caso de Reyes Mugüerza, sino en el de la gran mayoría de su gabinete. Habrá quienes sigan creyendo en la palabra de su “gobernador”, vendiendo su futuro inmediato por una candidatura que probablemente nunca llegue, resolviendo auditorías que los persigan por años. Y habrá los menos que tomarán decisiones ya sin la venda en los ojos.
#Casualidades: Su narración es prolija. Desde el pésimo estado de las carreteras que conectan a Zacatecas con los estados de Coahuila, en ruta hacia Nuevo León, hasta los periplos que encontraron en el recorrido a su destino.
Willie González, un empresario reconocido en el estado del norte, presidente del equipo de básquetbol Fuerza Regia, y Director General de Multimedios Deportes (una prominente cadena televisiva en aquel estado), corresponsal también de Milenio.
Durante su programa “La Hora de Willie”, con horario de impacto a las audiencias regiomontana entre 8 y 10 de la mañana, dedicó buena parte de este jueves 16 de octubre para relatar dos percances que tuvo en Zacatecas.

Porque no hay semana en que la Policía Estatal de Arturo Medina Mayoral no dé una nueva nota, ahora también sabemos que dentro de los “protocolos”, a los residentes de otros estados que viajan a Zacatecas se les cobra “derecho de paso” (no de piso). Tanto para salir, como para entrar.
Cuatro retenes entre Guardia Nacional, corporaciones estatales, y la gran suerte de no haberse encontrado con las FRIZ en el camino, la odisea en carretera para llegar a este estado marca más obstáculos ejercidos por policías “con derecho a delinquir”, explica Willie.
Qué tanta desconfianza (en cuestión de percepción de inseguridad) e incertidumbre tuvo el equipo de Fuerza Regia y su presidente para no comentar el percance con Rodrigo Reyes Mugüerza el día que este asistió al Marcelino González, es una pregunta que tendrían que responderse en la nueva gobernanza para saber por qué nadie cree en sus cifras “milagros” de reducción de homicidios dolosos. ¿Así o más claro?






