Convenientemente, Jesús Padilla Estrada se tragó todo el cuento del diputado Santos Antonio González Huerta. La reserva que presentarían el domingo durante la votación al dictamen de reformas a la normativa electoral -que no apareció en la gaceta legislativa-, dijeron que contaba con el consenso de distintas fuerzas nacionales.
Santos vendió señales de tranquilidad que nunca existieron, ni en lo local ni con ningún actor político preponderante en los comités ejecutivos nacionales de los partidos aliados. Debido a que siempre “charolea” con su calidad de “preferido”, en las bancadas oficiales optaron por creer (parcialmente) en el novel legislador.
Las dudas comenzaron a disiparse el domingo por la mañana. Mientras el diputado Carlos Alberto Puente Salas dialogaba con integrantes de los medios de comunicación y les pedía una disculpa por la convocatoria a una hora más temprano de lo habitual, dejó saber a sus interlocutores que recién conocía de la bomba legislativa en ciernes.
Iniciada su rueda de prensa dominical, el coordinador de la bancada del PVEM en San Lázaro puso los puntos sobre las íes de lo que iba a discutirse en la LXV Legislatura. Modificar el horario de la conferencia tenía como objetivo enviar un mensaje para quien quisiera escucharlo, mientras Santos insistía en presionar a contrarreloj.

Jesús Padilla hizo lo que hace tiempo había querido intentar: que el joven exasesor de Ricardo Monreal Ávila asumiera como suya dicha operación… siempre y cuando se hiciera responsable de sus consecuencias. Todavía ayer lo respaldó en otra rueda de prensa a la que muy pocos legisladores acompañaron a González Huerta.
Santos nunca ha dejado de buscar un espacio para quitar a Padilla de coordinador de bancada en Morena. Ahora que se integrarán tres legisladores más a la fracción parlamentaria guinda, González Huerta ya puede olvidarse de esa obsesión. Así como de postularse a cualquier cargo de elección si la coalición con el PT y el PVEM prevalece.
Empero, Padilla Estrada jugó al mismo nivel que su compañero de bancada. El domingo por la tarde algunos asesores de Ricardo Monreal sondearon los sucesos legislativos que para entonces habían prendido alertas en la Ciudad de México, sin que el de Puebla del Palmar, de visita por Zacatecas, tuviera más información (de acuerdo con la versión de sus asesores).
Las presuntas señales de tranquilidad que explicaba Santos a sus colegas, en cuestión de horas se convirtieron en un severo problema para Ricardo Monreal. Y es la misma información (a medias) con la que contaba David en La Informativa -según ellos- minutos antes de que la dirigencia nacional del PVEM asestara un golpe fulminante a sus “aliados”.

Jesús Padilla, sin embargo, dejó que Santos González se mantuviera en el error. A fin de cuentas, el joven legislador siempre quiso mostrar superioridad desde la soberbia. Ahora sí coordinaría una votación, la más cara de su vida, y la que llevó a sus jefes políticos a una escenario de crispación que nunca imaginaron.
Gracias a Santos hoy David se queda sin una operadora legislativa y sin apoyo de la fracción del PVEM que, sin más, terminó disuelta por indicaciones de la presidenta estatal Miriam Vázquez Cruz, con apoyo de la dirigencia nacional ecologista. Ahora tendrá que decidir entre sentar a Padilla o a Lyndiana en la congeladora.
La fracción parlamentaria también se queda sin representación en la JUCOPO y en la OAF, de donde obtenían recursos adicionales Bugarín Cortés, José Luis González Orozco y Georgia Fernanda Miranda Herrera. Son dos votos menos en los órganos de gobierno legislativos, que servían a Padilla para imponerse sobre la oposición. Dos bolsas menos de recursos adicionales que también iban a la campaña de la senadora Díaz Robles.
Padilla o Lyndiana tendrán que escuchar a dos jefes al mismo tiempo: David y Verónica. No obstante, su voto en la JUCOPO valdrá lo mismo, uno más entre las bancadas restantes. A menos que Soralla Bañuelos les dé acogida en Nueva Alianza, sin entregarles la coordinación ni los asientos en los órganos de gobierno. Porque podrá ser hermana de Geovanna, pero se cuecen muy aparte.

El costo más grave pesará sobre la coalición Morena-PT-PVEM, pues la confianza (como acotó Puente Salas en otro diálogo con medios de circulación nacional este lunes) se ha roto y no será fácil recomponerla. El problema: Ariadna Montiel Reyes volvió a batear otra solicitud de la nueva gobernanza para romper dicha coalición.
La semana pasada, por conducto de la dirigencia estatal de Rubén Flores Márquez, los de La Secta del Bienestar pidieron permiso a su dirigencia para sacar de la coalición al Partido del Trabajo. En el CEN de Morena les informaron (otra vez) que los estados no tenían injerencia alguna en esa decisión, ni en la de las candidaturas del partido.
Acto seguido, por increíble que parezca, la misma Secta del Bienestar, a través de Santos González, traiciona a sus aliados del PVEM en una votación que terminará en un simple veto de bolsillo al no publicar la reforma en el Periódico Oficial del gobierno, o en múltiples controversias constitucionales que derrumben la enésima y más catastrófica “reforma santos”. Eso se debatía ayer por la tarde.
Es el peor escenario posible para Verónica Díaz: no tiene voz ni voto en las mesas de negociación del Morena-PT-PVEM. La dirigencia nacional de su partido no tiene interés en romper esa coalición. La confrontación con el PT y el PVEM ya escaló a un punto sin retorno gracias a la prepotencia de La Secta. Y ella sigue muy abajo en las encuestas. ¿Me explican entonces cómo piensan “imponerla”?
#Casualidades: A los tumbos. Así es como trabajan en la SEDUVOT. No tienen un sistema completo de transporte, pero ya recibieron 20 unidades que estarán detenidas hasta que concluyan lo que llevan tres años sin poder terminar.
Estrenaron nueva directora de Fraccionamientos Rurales, después de que un gremio de abogados de Fresnillo tramitara un amparo contra David Monreal Ávila, por las omisiones en que ha incurrido su titular de la secretaría, Luz Eugenia Pérez Haro.

Desde finales de mayo, el gremio que encabeza Rodolfo Cid Ruvalcaba había advertido del pleito jurídico en ciernes, debido a que, en esa fecha, se cumplían más de 150 días sin que Pérez Haro quisiera poner en funcionamiento la dirección acéfala.
Tenían que pasar casi 180 días para que Luz Eugenia le otorgara el nombramiento a Rosa Edith Arellano, cuando el amparo ya surtía sus efectos. Claro, no se compara con los tres años que tardó la de SEDUVOT en adquirir los primeros camiones del PLATABUS.
Al gobierno de David Monreal le quedan cerca de 390 días de administración. Todo un reto para que en ese periodo de tiempo Luz Eugenia adquiera otras 120 unidades, concluya la terminal de transferencia de Guadalupe, y levante todas las estaciones del sistema de transporte (que a la fecha no existen) … pero “seamos optimistas”, ya hay 20 autobuses para la foto del quinto informe. ¡Yey!
